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Un juego de pistola y un retrato de Washington en Palacio San José

El Gral. Justo José de Urquiza, quien fuera nuestro primer presidente constitucional, cumpliendo un periodo completo de 1854 a 1860, entre otras obras de gobierno, estableció relaciones con todos los países, firmando tratados internacionales de amistad y comercio, ya sea con los vecinos, con Estados Unidos de América, con algunos europeos y con el Vaticano.

Pero en realidad el tema que trataremos hoy es sobre un juego de pistola, que posee implementos para su recarga, polvorera, molde para balas, llave de engrase y balas. Marca: North Patente June 318, que la podemos apreciar si visitamos el Palacio San José, en la Sala del Billar o de juegos y de un retrato del presidente de Estados Unidos Jorge Washington, exhibido en antesala de los Espejos, y que tienen que ver con un tratado de amistad del gobierno del Gral. Urquiza.
Estos objetos fueron obsequiados por una comitiva de Estados Unidos al Gral. Justo José de Urquiza en 1869. Y poseen una muy rica historia y una recuperación muy ansiada en nuestra época, por todos los entrerrianos.
En el año 1845, llega a Asunción del Paraguay un agente consular de los Estados Unidos de América, llamado Eduardo Hopkins. En sus ideas estaba aprovechar algunas riquezas del lugar como la madera y el tabaco. Al efecto, interesa en este proyecto al presidente del Paraguay, Don Carlos López, quien colabora con 3000 libras esterlinas.
El cónsul por su parte regreso a Estados Unidos y con el capital que reúne compra maquinarias que traslada a Asunción. Se ubica en cercanías de la capital, donde adquiere tierras que ocupa para la plantación de tabaco, usando mano de obras cubanas.
Esta empresa prospera muy rápidamente. Pero sufre un levantamiento de los empleados y en conjunto, llega una comitiva del país del norte al mando de Tomas Page, con directivas de inspeccionar el trabajo de los Hopkins.
Uno de ellos, el hermano menor había sido atacado a sablazos, por pasear en coche con la esposa del Cónsul Francés. Eduardo Hopkins, reclama por lo ocurrido a su hermano y recibe en respuesta una nota donde le devuelven la patente diplomática. Al sentir que su vida no era segura en el país vecino, decide dejarlo, pero recién lo pudo hacer al llegar el barco en que viajaba Tomas Page.
Esta comisión nunca fue recibida por el gobierno paraguayo, y al retirarse fue atacada a balazos, muriendo un marino y quedando varios heridos en la tripulación.
Estos hechos hacen que el Congreso de Estados Unidos, autorice que una flota de 16 navíos, con 191 cañones, 257 oficiales y 2400 soldados, viajara al Paraguay para reparar este conflicto.
Venían al mando del Comodoro William Schubrik, al que acompañaba el Juez James Bowilin.
Al llegar la escuadra al puerto de la ciudad de Paraná, hacen un alto, para saludar al Presidente Urquiza.
En esos días se había inaugurado una línea de Telégrafo de Londres a Estados Unidos, y los marinos le obsequian al Gral. Urquiza, un trozo de cable eléctrico envuelto en un escudo de oro.
Cuando la noticia de que esta escuadra estaba en viaje al Paraguay, la prensa de la época decía: “Aseguraban que los norteamericanos no eran guerreros y morirían en los esteros, a los que los paraguayos harían llegar a esa zona de su país”.
Pero los norteamericanos respondían: “Que no pensaban desembarcar, tenían provisiones para seis meses y municiones que en pocas horas harían rendir a los paraguayos”.
Todo esto es vivido por el Gral. Urquiza, quien el 11 de enero de 1859, recibe el permiso para viajar al Paraguay y oficiar de mediador. Viaja acompañado de su esposa Doña Dolores Costa y una comitiva.
En cinco días logra un arreglo pacífico regresando inmediatamente. En la ciudad de Corrientes se reúne con toda la comitiva y regresan a nuestra provincia, siendo invitados a su residencia Palacio San José.
El día 10 de marzo de 1859, se reúnen el Juez James Bowlin, el Comodoro Schubrik, el ministro de Estados Unidos, Benjamín Yancey, algunos jefes y oficiales paraguayos. Este día fue muy importante para el Gral. Urquiza, había evitado una guerra que afectaría a toda la región. Es por eso que decide entregar como reconocimiento, a la comitiva de Estados Unidos, la espada con la que había jurado la Constitución de 1853. Estos le entregan a Urquiza, el juego de pistola y el retrato que describimos al principio.
La espada que el Gral. Urquiza les entregara era una de las más preciadas por este, su empuñadura entre laureles y olivos, tiene el escudo argentino. Durante muchos años no se supo cual había sido el destino de esta espada, con tanto valor para los argentinos.
Finalmente, fue encontrada en una colección privada de Estados Unidos y recuperada para ser traída a nuestro país, para los festejos de los 150 años que Urquiza asumiera como Presidente Constitucional. Hoy se encuentra en la ciudad de Paraná, en custodia en el Ejercito Argentino desde el año 2004.
Nuestro deseo es que las autoridades del Museo Palacio San José y las autoridades políticas de nuestra ciudad soliciten a quien corresponda que dicha espada sea traída a su lugar, Palacio San José.
Texto: Civetta, María Virginia y Ratto, Carlos Ignacio Bibliografía: Macchi, Manuel “Guía Palacio San José”, diario La Prensa, diciembre de 1974 y Diario Uno, 22 de octubre de 2004
Fotografías e información técnica facilitadas por personal del Museo Palacio San José. Nuestro agradecimiento en especial a las Museólogas  Alicia Delzart y Mabel Fernández.
Fuente: Facebook Concepción del Uruguay, Historia y Turismo
Esta nota fue publicada por la revista La Ciudad el 3/3/2020

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