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Un equipo de la Uner creó un prototipo para reciclar plástico

Un prototipo de máquina trituradora de plásticos -desarrollado por un grupo de Extensión de la Uner- está a disposición de los municipios y las empresas que quieran encontrar un modo de resolver uno de los más serios problemas ambientales. El modelo fue presentado en la 5º Feria Internacional de Ambiente Eco Ciencias, que tuvo lugar recientemente.

 

Redacción EL DIARIO | coordinacion@eldiario.com.ar

“Esto contribuye a mejorar la calidad del medio ambiente, en el sentido de que el plástico no va a un espacio sanitario común, sino que al darle una reutilización se impulsa más la separación de residuos”. La expresión corresponde a la ingeniera Paola Sinner, docente de la Facultad de Ciencias de la Alimentación y directora del proyecto de Extensión “Trituradora de Plástico” surgido en 2019, con el objetivo de que estudiantes de Ingeniería en Mecatrónica pongan en práctica y en acción todos los conocimientos que fueron adquiriendo a lo largo de su carrera.

El prototipo fue presentado en sociedad durante la 5ta Feria Internacional de Eco Ciencias, que se realizó en conmemoración del Día Mundial del Ambiente.

“Este proyecto apunta a no tirar los recursos, a hacer nuestro entorno más limpio y más sostenible, tratando de generar la menor cantidad de residuos posible o, si se generan, en vez de tirarlos, darle una nueva utilidad, expresó la entrevistada, al añadir que “de cierta forma es pensar en el futuro”.

Al contextualizar, Sinner expuso que “ya no se habla de sostenibilidad, se habla de regeneración”. Para la especialista, “es evidente que al paso que vamos no son muchos los recursos naturales que quedan; entonces no basta con sostener, sino que también hay que poder regenerar aquello que nos acostumbramos a descartar”. Fue antes de subrayar que “la idea con este proyecto es aportar a esa conciencia”.

Planes

En diálogo con EL DIARIO, Sinner destacó que desde el inicio del proyecto participaron varias personas, como el técnico Emilio Differding, el ingeniero José Paramo, Daniel Guy y un grupo de estudiantes. “Fue una construcción colectiva y recibimos varios aportes”.

Para Sinner, “la idea es terminar la máquina, ajustarla, balancearla, empezar a hacer una recolección dentro de la facultad, probar el volumen, la energía, ver los problemas que se puedan generar”.

La docente remarcó que es necesario que el proyecto “llegue a quienes realmente toman las decisiones. Lo que faltan son políticas públicas. Hay mucha gente consciente, lo que falta es el canal y el camino para que la gente pueda canalizar su conciencia, pueda saber qué hacer con sus residuos. Tiene que haber una decisión política de mucho más arriba, hay que hacer conscientes a quienes dictan las normas para que ofrezcan soluciones”.

–¿Cómo fue la participación en la feria?

–Nosotros participamos a través de un proyecto que presentamos a Extensión en 2019, pero que se empezó a llevar a cabo fin del 2020.

En realidad, los primeros pasos se dieron en 2018 cuando advertimos que había muchos recursos de un proyecto anterior que no se llevó a cabo: había motores, estaba la mesa y un par de cuchillas. A todos estos elementos los terminamos utilizando en la trituradora de plásticos. Como al mismo tiempo doy clases de talleres en la Escuela Secundaria Técnica, cerró también por allí.

Lugares

–¿En qué área te desempeñas como docente?

–Soy profesora en Ciencias de los materiales de gestión ambiental. Mi intención fue armar un proyecto que permita dar didácticas reales a los alumnos y que al mismo tiempo -desde una visión mayor-, produzca una contribución a la comunidad. De hecho, la máquina trituradora de plásticos está en un 80 % de desarrollo.

–¿Qué objetivos procuró el prototipo más allá de lo evidente?

–El proyecto surgió con el objetivo de poder terminar la trituradora de plásticos, poder llegar a visualizarla, usarla como una herramienta didáctica-práctica, materializar una idea.

Empezamos a investigar y surgió también la alternativa de aprovechar y fabricar bloques de hormigón, poder hacer otro subproducto con el plástico triturado y eventualmente generar esa tecnología con los alumnos de Mecatrónica para que ellos también adquieran habilidades en todo lo que es armado del tablero de control y el armado mecánico. Entonces, teniendo los recursos materiales y el recurso humano se armó el proyecto.

–¿Para qué se hace un modelo?

–Cuando se hace un prototipo de estas características no es para ser comercializado y producido en serie; por lo general estos equipos se diseñan y fabrican en función del volumen de producción, de plástico en este caso.

El modelo en el que estamos involucrados nos sirve para experimentar: tiene el objetivo de aprovechar cierta tecnología, comprenderla y poder aplicarla a pequeña escala.

Terminado el equipo, los municipios o las empresas que lo requieran, podrán hacer las pruebas piloto que consideren convenientes hasta dar con las dimensiones adecuadas a la cantidad de plástico que deban gestionar.

En grupo

—¿Qué participación tuvieron los estudiantes?

—Hubo un lindo cruce entre lo que sería la investigación y la aplicación de los conocimientos adquiridos: los chicos de mecatrónica armaron el tablero de control, paralelamente se ensamblaron las cuchillas; aprendimos mucho con el armado y el balanceado y gracias a eso realizamos a tiempo algunas modificaciones.

Entendemos que el prototipo como tal servirá de referencia tanto para la escuela como para la universidad.

—¿Sirve sólo para plásticos?

—Así como tritura plástico podría evaluarse la posibilidad de utilizar otro tipo de materiales porque el motor es potente. El asunto a considerar es la relación entre la dureza de las cuchillas y el material que se quiera triturar.

Fuente: El Diario