El presidente de la autoridad monetaria brindó hoy una confrerencia de prensa con su dimisión al cargo. Asumió en septiembre de 2018, tras la renuncia al cargo de Luis Caputo.
El presidente del Banco Central, Guido Sandleris, anunció que renunciará al cargo a partir del 10 de diciembre próximo, cuando Alberto Fernández asuma la Presidencia de la Nación. Con él se irá la primera línea de su gestión.
Sandleris asumió el cargo en septiembre de 2018, tras la renuncia al cargo de Luis Caputo y luego de que Mauricio Macri reformuló el acuerdo inicial con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y selló uno nuevo con mayores desembolsos y ajuste.
El primer presidente del Banco Central durante el gobierno de Macri fue Federico Sturzenegger y, en los últimos cuatro años, la inflación minorista acumulada rondará en diciembre el 300%.
La política de tasas altas de Sandleris al frente del organismo y de emisión cero no lograron frenar el avance de los precios. El dólar desbordó las bandas cambiarias previstas por la gestión del Central, que cerró con un supercepo a la compra de divisas.
De acuerdo con proyecciones de analistas, la inflación cerrará el año en torno de 55% y será la más alta desde 1991, tras la salida de la hiperinflación.
Junto con Sandleris se irá gran parte del equipo que lo acompañó durante su gestión, incluidos el vicepresidente primero, Gustavo Cañonero, y la vicepresidenta segunda, Verónica Rappoport.
La incógnita será qué pasará con el resto de los directores de la autoridad monetaria, si renunciarán a su cargo o procurarán continuar en el organismo. Se trata de los directores Francisco Eduardo Gismondi, Enrique Szewach y Fabián Horacio Zampone.
Sandleris dejará el Banco Central sin cumplir ninguna de sus metas
El legado de Sandleris incluye tasas incompatibles con la inversión productiva, duplicación de la inflación, cepo manejado con criterio electoralista y una devaluación «castigo» a los votantes.
El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Guido Sandleris, presentó este miércoles su renuncia al cargo, que se hará efectiva el próximo 10 de diciembre en coincidencia con el cambio de gobierno.
Sandleris dejará el BCRA luego de poco más de un año de gestión marcada por una muy estricta política monetaria destinada a bajar la inflación que no tuvo sin embargo buenos resultados y profundizó la recesión económica.
Aquí algunos de los datos más relevantes que deja su paso por el BCRA:
* Convalidó tasa de interés de referencia que el 10 de septiembre pasado llegaron al 85,991%. Tasas incompatibles con la inversión productiva y destinada a alimentar la especulación.
* Tras la aplastante derrota del oficialismo en las PASO, el Banco Central no intervino en el mercado y dejó escapar el dólar aún cuando el monto negociado fue bajo y bien podría haber evitado la devaluación y posterior psicosis en el mercado. La decisión de dejar correr el dólar fue consistente con la estrategia del oficialismo de «meter medio» a los votantes acerca de las supuestas consecuencias de un triunfo del peronismo en las presidenciales.
* En septiembre instauró un cepo cambiario muy laxo que permitió que miles de millones de dólares se siguieran fugando del sistema banacario. Recién en la noche del 27 de octubre, una vez consumada la derrota del oficialismo resolvió profundizar el control cambiario para frenar la sangría de reservas. Los tiempos manejados para ambas etapas del cepo dejaron en evidencia el criterio electoralista con el que se manejó en detrimento de los intereses de los argentinos y la preservación de la reservas de la entidad que preside.
* El fuerte apretón monetario que aplicó tras asumir al frente del Banco Central no alcanzó para bajar la inflación, el principal desafío que se planteó. De hecho el macrismo dejará el poder el próximo 10 de diciembre con una inflación que duplica a la que encontró al hacerse cargo del gobierno en diciembre de 2015.
* Así, la autoridad monetaria no cumplió ninguno de los principales objetivos que tienen los responsables de la política económica: hacer crecer la economía, aumentar los niveles de ocupación y estabilizar el proceso inflacionario.
(fuentes: Bae Negocios y Minuto Uno)