Los datos provienen de un relevamiento del Ministerio de Educación a 1.369.825 estudiantes. Ratifica el impacto positivo que el programa de becas tiene en la trayectoria de los jóvenes que necesitaron el año pasado ayuda del Estado para continuar y terminar sus estudios.
En el marco del programa Progresar, ocho de cada diez beneficiarios alcanzarán el primer título secundario de sus hogares y nueve de cada diez estudiantes, el primero en educación superior (terciario y universitario).
Los datos provienen de un relevamiento del Ministerio de Educación a 1.369.825 estudiantes, que ratificó el impacto positivo que el programa de becas tiene en la trayectoria de los adolescentes y jóvenes que necesitaron el año pasado de la ayuda del Estado para continuar y terminar con sus estudios secundarios, terciarios y universitarios.
De allí se desprende que el mayor porcentaje de beneficiarios, un 57,3 por ciento necesitaron de la prestación para finalizar sus estudios secundarios (un 35,2 % entre 16 y 17 años y un 17,8 % entre mayores de 18 años, que fueron incorporados desde 2021 al programa). El porcentaje restante se completa con 14,5 por ciento de estudiantes terciarios, un 22 por ciento de universitarios, un 6 por ciento de Enfermería y un 4,5 por ciento de Progresar Trabajo.
El aumento de la inversión del Estado del año pasado repercutió también en la cantidad de chicos que pudieron acceder al beneficio. Mientras que durante el gobierno de Mauricio Macri, entre 2016 y 2019, se destinaban 34 millones de pesos que alcanzaban a 571 mil beneficiarios, este año hubo una inversión total de 120 millones, se aumentó cuatro veces el monto para que pudiera pelearle a la inflación y alcanzó a 1.369.825 becarios.
Por otro lado, la encuesta reveló que más de la mitad de los beneficiarios son mujeres, un 64,71 por ciento, en tanto que son ellas también las que representan más de la mitad de todas las líneas de beca. Se destaca particularmente su participación en la línea Enfermería (86 %) y terciario (78%).
Por último, el informe vino también a confirmar que el ingreso que reciben los beneficiarios se destina a su educación. Un 41,5 % compró material de trabajo, apuntes y fotocopias, en tanto que un 20,9 necesitó invertirlo en transporte, lo que revela que la encuesta no fue homogénea y grafica también las distintas realidades en las provincias.
De hecho, el 43,4% de las y los becarios de la línea 16 y 17 años fueron quienes más invirtieron su beca en materiales de trabajo, mientras que la proporción decrece a 38% en la beca universitaria.
Según explicó Perczyk, el programa de becas tiene seguimiento, certificación de presentismo y de nivel académico, dependiendo de la particularidad de cada grupo objetivo. Es decir, que tienen que comprobar que están matriculados y que están avanzando en sus estudios. En lo que respecta a la educación superior, por ejemplo, deben garantizar contar con dos materias aprobadas por año.
Fuente: Política Argentina