El ministro de Economía, Sergio Massa confirmó que ya hay 7 empresas que están dispuestas a sumarse al plan Precios Justos -congelamiento de 2000 productos por 120 días- y que además aceptan imprimir el precio fijo en los paquetes de los productos. Es que esa información sólo la sabía el ministro. Es que Massa, obsesivo en casi todas las cuestiones de la gestión, se metió a hablar con algunas empresas en forma directa para exigirles que estén, mientras la negociación formal se sigue dando entre las compañías del consumo masivo y la secretaría de Comercio.
En el caso de Precios Justos, Massa ya se había visto cara a cara con 6 de las grandes firmas del consumo. En esa ocasión recibió a Molinos, Quilmes, Arcor, Mastellone, Unilever y Procter and Gamble. Eso fue bastante antes de que se pensara en Precios Justos.
El asunto aquí es que esas 7 empresas con las que Massa habría cerrado y de las que se desconocen los nombres, son sólo una parte de las 20 firmas del consumo masivo que producen todos los bienes de la canasta básica. Y el cambio de packaging sigue siendo una traba: en esas charlas, una de las empresas aseguró que cuando la ex secretaria de Comercio, Paula Español, pidió una política similar, tardaron las empresas tres meses en modificar los sistemas para imprimir el paquete. Naturalmente, las firmas muestran esconden las cartas. Un caso, para evadir Precios Cuidados, esas mismas empresas crean productos mellizos, con variaciones menores de peso neto o componentes, y reimprimen paquetes en tiempo récord.
En paralelo, y si bien está en estado embrionario, el ministro y Tombolini trabajan en dos esquemas de estímulos para los que entren al congelamiento. El primero, garantizarles dólares para insumos a las empresas que firmen el compromiso. En ese pelotón entran, sobre todo, las multinacionales. Hay dos en particular que tienen problemas de insumos: Procter y Unilever.
Otro tema que aún no se definió es dónde se encontrarán los Precios Justos. En Comercio creen que si no se hace un acuerdo para que estén en los comercios de cercanía, almacenes y supermercados chinos, el alcance y la representación serán limitadas. Por ahora, sólo está garantizado que estará disponible en las cadenas grandes nucleadas en la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), que incluye a Chango Más, Carrefour, Coto, Disco y Jumbo, entre otras. Y se negocia con la Federación de Almaceneros de la provincia de Buenos Aires para ver si se llega a implementar en esos locales barriales.
Fuente: Política Argentina