Creo en la buena fe del Poder Ejecutivo cuando manifiesta que necesita esta herramienta para poder resolver situaciones urgentes, evitar la judicialización de conflictos y que los municipios no sufran las consecuencias del abandono de obras por parte del Gobierno Nacional, especialmente tras el cierre del ENOHSA.
Esta herramienta es exclusivamente para las obras que el Estado Nacional dejó pendientes y que debieron ser asumidas por la Provincia. No es un cheque en blanco.
Para las nuevas obras a las que se comprometa la Provincia, deben respetarse los procedimientos administrativos y de licitación pública que correspondan, garantizando transparencia y control. La contratación directa debe ser la excepción y no la regla, y este gobierno ya lleva la mitad de su mandato utilizando mecanismos extraordinarios que no pueden transformarse en habituales.
Aún recordando que en 2020, en plena pandemia y cuando las emergencias eran absolutamente necesarias, la oposición (hoy oficialismo) no acompañó, hoy decidimos actuar con responsabilidad y creer en la buena fe del Ejecutivo. Por eso anticipé mi voto afirmativo.
Para eso nos votó la gente: para cuidar los intereses de las entrerrianas y los entrerrianos.