La indignante desidia del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires fue el blanco del repudio masivo de los ciudadanos bonaerenses de Moreno, ante la inacción y la ineficiencia provincial. Este viernes habrá paro en Capital y en Provincia de Buenos Aires.
La comunidad educativa en el partido bonaerense de Moreno se movilizó masivamente ante la explosión de gas ocurrida en la Escuela Primaria N°49 “Nicolás Avellaneda” de ese partido bonaerense, que se cobró dos vidas.
Fue unánime el repudio ante el humillante “abandono del Gobierno provincial”, y ante lo cual le exigieron la renuncia a la gobernadora María Eugenia Vidal, quien aún no se pronunció públicamente ante la tragedia.
Las calles de Moreno se vistieron de luto y bronca luego de que la explosión en la Escuela Primaria N°49 “Nicolás Avellaneda” provocara las muertes del portero Rubén Orlando Rodríguez y la vicedirectora Sandra Calamano. Pero la indignación se multiplicó con la desidia del gobierno de Vidal, y la repudiaron bajo el lema “No es un accidente, es un crimen”.
EL PARO EN CAPITAL Y PROVINCIA
Luego de la tragedia provocada por la desidia gubernamental, los docentes y estatales anunciaron un paro para este viernes en la provincia y la ciudad de Buenos Aires.
En repudiables declaraciones, el subsecretario de Educación de la Provincia de Buenos Aires, Sergio Siciliano, se desligó del compromiso ante la explosión y le echó la culpa a «por un trabajo mal realizado o por una situación no contemplada» por el gasista matriculado que realizó la tarea.
El hecho ocurrió este jueves alrededor de las 8 en la escuela situada en Davaine y Félix Roldán, de la localidad de Moreno.
El secretario general de Suteba, Roberto Baradel, anunció un paro de 24 horas como protesta por lo sucedido: «Vamos a exigir la emergencia edilicia y que arreglen las escuelas», expresó.
Tanto docentes como padres del alumnado aseguraron que la docente fallecida, que tenía al menos 15 años de antigüedad en el establecimiento, había presentado ocho reclamos en el Consejo Escolar de Moreno por problemas con pérdidas de gas.
Por su parte, el sindicato de docentes porteños UTE- CTERA también se plegará al paro de este viernes, al considerar que «no se pueden dejar pasar estas dos muertes provocadas por la desidia y desinversión en educación».
Quienes eran Sandra y Rubén
Sandra era la vicedirectora y Rubén el portero de la escuela. Ambos estaban desde temprano preparando el desayuno para recibir a los alumnos cuando una garrafa explotó.
El miércoles a la tarde, Sandra se había quedado hasta las 18 en la institución esperando a que llegue una cuadrilla para arreglar el problema de gas que tenían desde hacía, al menos, un año. Nunca llegaron.
Sandra Calamano abría el colegio para que los chicos hicieran actividades recreativas. «Los amaba», cuentan quienes la conocieron.
Sandra Calamano tenía 48 años y estaba por retirarse. Un problema personal la había motivado a decidir dejar en breve lo que era su pasión: enseñar. La docente, vicedirectora de la escuela N° 49 de Moreno, murió allí este jueves a la mañana, por una explosión en la que también falleció el portero del colegio.
Vecinos de la escuela y padres de los alumnos coinciden en que la mujer amaba dar clases, amaba la escuela y amaba a los chicos. De hecho, había organizado lo que llamaba “patio abierto”: los sábados, con otros maestros de la escuela o docentes que ella convocaba, abría el colegio para que los chicos fueran a hacer actividades recreativas como teatro, guitarra, canto y juegos.
“Amaba a los chicos. Vivía para ellos”, insiste Carina Maidana. Ella es empleada del comedor del barrio de San Carlos, que está a la vuelta del colegio. Allí iban unos 90 de los 500 alumnos a almorzar muchos mediodías. ¿La razón? Las fallas constantes en el suministro de gas del edificio, que impedían brindar el servicio de comedor en la escuela.
“La escuela tiene problemas de gas desde principio de año y ella no quería cerrarla porque perjudicaba a los chicos. Pero estaba analizando que no hubiera más clases”, contó Maidana.
Los vecinos aseguraron que las autoridades de la primaria 49 hicieron ocho denuncias por estos inconvenientes. El miércoles, Calamano se quedó hasta después de hora en el edificio esperando que fueran del Consejo Escolar. El colegio no tiene gas de red, como la mayoría del distrito de Moreno, y utiliza unos tubos de gas envasado llamados “chanchas”.
Según las primeras hipótesis luego de la tragedia, la explosión se habría producido por acumulación de gas debido a una pérdida. Este jueves por la mañana, Calamano “prendió la luz y voló todo por los aires”, contó Hernán, un maestro del colegio. El cuerpo de la vicedirectora voló 50 metros y terminó en una casa vecina, del otro lado de la calle.
La docente tenía el cargo de vicedirectora, pero de hecho ejercía como directora porque el titular del colegio está con licencia médica porque lo atacaron durante un asalto. Sandra iba todos los días en bicicleta a trabajar. Los que la conocían, la despidieron en las redes sociales y mostraron su indignación por la causa de la muerte de la maestra. “Día de mucha bronca, dolor e indignación por una tragedia que se pudo haber evitado. 2 años se estuvo reclamando por la puta pérdida de gas y hoy tuvimos que perder a la mejor vice que conocí. Te fuiste haciendo lo que amabas”, escribió Soledad Juri en Facebook.
También en las redes, y en la puerta de la escuela, despidieron a Rubén Rodríguez, el auxiliar docente que trabajaba desde hacía 30 años en la escuela. “Que Dios te tenga en gloria Rubén Rodriguez, mi más sentido pésame!!! Te conocí y fuiste mi portero. Un gran dolor! Vamos a luchar porque no pase más esto, descansa en paz!”, posteó una ex alumna, Mica Moray, en la misma red social.
Este jueves, como todos los días junto a Rubén, el portero del establecimiento, estaba preparando el desayuno para los alumnos cuando la institución explotó.
Según contaron los vecinos y padres que llevaban a sus hijos a la escuela tanto Sandra como Rubén Rodríguez, de 45 años, eran muy queridos por los chicos.
Rubén Rodríguez, conocido como «Oso», tenía 45 años y falleció esta mañana junto con la vicedirectora de la escuela primaria N° 49 “Nicolás Avellaneda”, en Moreno, tras una explosión por una pérdida de gas. El joven portero era hijo de un matrimonio de Federación, Entre Ríos.
El auxiliar docente trabajaba desde hacía 30 años en la escuela, y estaba comprometido con la actividad sindical. Solía viajar a Entre Ríos para vacacionar en la ciudad de sus padres, a la que definía como “su lugar en el mundo”.
Sandra y Rubén abrían la escuela hasta los sábados para que los chicos tengan el desayuno seis veces a la semana y hagan actividades extra curriculares.
Los padres de los alumnos denunciaron que las fugas se venían registrando desde hacía más de un año y muchas veces tuvieron que suspender las clases por el fuerte olor a gas.
Vecinos de la escuela y padres de los alumnos coinciden en que Sandra amaba dar clases, amaba la escuela y amaba a los chicos. «Vivía para ellos”, dijo una vecina a los medios que se acercaron a la escuela.
(fuente: http://www.infonews.com y varios)