La locomotora 680
La mañana envuelve al andén con manto de neblina. El hombre quiere regresar pero ningún tren se detiene. Pasan inabordables son fantasmas de luces apagadas. De pronto, a la distancia una locomotora antigua avanza lenta. Se detiene. El que esperaba sube rápido, sin preguntar. Se sienta cerca de una ventanilla. Observa que es el único pasajero. El tren avanza. Pese a la oscuridad de afuera los árboles se alejan de los vidrios que crujen. Un paisaje desconocido se sienta en sus rodillas y lo aprisiona. El pelo comienza a girar en su cabeza. Le duelen las órbitas -¿Soy un viajero equivocado o este es mi destino?- se pregunta- Ahora entiendo. Llegó tarde pero llegó el castigo. Voy hacia el infierno por un solo pecado, uno muy grande es verdad pero de muy atrás. De pronto el tren trastabilló en las vías y vuelca. Se desparramaron hierros, vidrios y maderas. La locomotora humeaba con gastado humito. Creyó que moriría pero la pesadilla lo dejó ir.
Eran las cinco de la mañana y un zorzal cantaba con entusiasmo.
SusyQ