Después de que este sábado el gobierno decidiera eliminar por decreto el tope de cuatro pesos por dólar para el pago de retenciones a distintos productos agrarios, lo que implica una vuelta al esquema anterior con montos porcentuales mayores, representantes de las distintas entidades del agro manifestaron su disconformidad con la medida.
El presidente de la Sociedad Rural Argentina, Daniel Pelegrina, fue uno de los primeros en manifestar su disconformidad con la decisión del Gobierno: “Nos dijeron que nos iban consultar aunque no nos gustara y no fue así. No es el camino correcto, el impacto que tendrá sobre los márgenes de los productores será grande”.
Carlos Iannizzotto, titular de Coninagro, se manifestó sorprendido por el decreto del Poder Ejecutivo publicado este sábado y reconoció que esperaba un anuncio “a favor de la producción”. “Por el contrario, comienzan con un esquema tributario, más impuestos, más de lo mismo”, explicó. El dirigente afirmó que entiende “la situación de emergencia y la necesidad fiscal que tienen las arcas públicas”, pero planteó la necesidad de construir un mayor diálogo entre las entidades y el Gobierno a la hora de tomar este tipo de medidas, a las que definió como “unilaterales”.
También denunció que estas decisiones sólo apuntan a “solucionar problemas del Estado sin conocer las necesidades de los productores y pymes que están en estado de vulnerabilidad y de pobreza”. Después de explicar las principales problemáticas del sector (entre las que se cuentan una gran presión tributaria y falta de acceso al crédito), concluyó: “En este contexto no hay lugar para retenciones”.
Jorge Chemes, titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), afirmó que al campo “se lo sigue viendo como una fuente de recursos fiscales y no se toma conciencia del lugar que ocupa en el país”. Luego ratificó no haber tenido ningún tipo de contacto con el nuevo ministro del área, Luis Basterra, y opinó: “Nos tendría que recibir el Gobierno para intercambiar ideas de cómo se sigue para adelante”.
Carlos Achetoni, presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), consideró: “Contrasta de manera negativa con lo que habíamos hablado, que íbamos a saber de primera mano las medidas para nuestro sector”. Luego denunció que en el decreto “no hay diferenciación entre el que tiene 50 hectáreas y el que tiene 50 mil” ni se consideran las distancias respecto del puerto. Y añadió: “Las bases están bastante intrigadas y movilizadas por este tema”. En cuanto a las posibilidades de que la relación entre el campo y el gobierno siga tensándose, consideró: “Era impensado llegar a un punto de crispación; no sé dónde terminará esto, pero arrancaron mal, pésimo”.
Eduardo Buzzi, titular de la FAA durante el conflicto de 2008, denunció que “esto roza el autoritarismo” y llamó a “no volver a cometer los errores de 2008”. También anticipó un escenario de conflictividad: “Si vuelven a hacer un mecanismo confiscatorio y autoritario, después que no se quejen si los productores reaccionan”.
(fuente: https://informepolitico.com.ar/)