
“Es un hecho fundamental que la gente, aparte de tener su casa, tenga su escritura. En algunos casos se deben cuotas por lo tanto el título es con hipoteca hasta que se termine de cancelar, y en otros casos ya es la definitiva, libre de deuda. A partir de ahí son dueños plenos de la vivienda», manifestó el directivo.
Resaltó la articulación que lleva adelante el IAPV con el Colegio de Agrimensores y el Colegio de Ingenieros Civiles para realizar las mensuras; y con el Colegio de Escribanos y la Escribanía Mayor de Gobierno para las escrituras, «que rinde sus frutos y los entrerrianos empiezan a tener la tranquilidad de lo propio”.