Por Rodolfo Oscar Negri –
Se cumplen un nuevo aniversario del femicidio de Micaela “La Negra” García y queremos recordarla porque ella con su martirio marcó un antes y un después en medio de estas tragedias que se vienen sucediendo.
Micaela es un icono que generó un cambio sustancial cuando -en diciembre del 2018- se sancionó la Ley 27.499 conocida como LEY MICAELA, que busca prevenir, sancionar y erradicar la violencia que ejecutan los agentes del ESTADO contra las mujeres y las disidencias, a través de capacitaciones transversales, obligatorias y permanentes en perspectiva de género. A partir de allí en diferentes niveles de los gobiernos nacionales, provinciales y municipales, los funcionarios reciben los conceptos que deben guiar su accionar en un tema tan sensible.
Eso es muy importante, pero no alcanza. Tenemos la obligación de ser artífices de un cambio cultural que se logra no solo con el discurso –que es necesario- sino también con el ejemplo, con acciones y –para quienes tienen la responsabilidad de gobernar- con medidas.
Publicó la Fundación que lleva su nombre este texto que hacemos nuestro “Hace tres años nos unió el dolor de su pérdida, hoy nos mantenemos hermanadas para que sus sueños de una patria igualitaria y feminista se conviertan en realidad porque su voz ahora es el grito de miles que exigimos no solo el cumplimiento de la ley por parte del Estado, sino que también llamamos a todas/os/es, a tomar el compromiso social que ésta genera. Su compañerismo y su amor son parte de la fuerza con la que cada día nos enfrentamos al mundo, juntas, porque nos hizo entender que de eso se trata.”
Reivindicamos su labor, su militancia, esa entrega que no solo pregonó, sino que practicó y que –con su ejemplo- nos interpela en estos tiempos en los que se hace tan necesaria la solidaridad, ese pensar en el otro, esa imprescindible generosidad, ese desprendimiento; pero también la cuarentena y lo que ello significa como riesgo para quienes son maltratadas y pueden ser víctimas de delitos mayores.
Por eso el día de hoy no solo tiene que ser una fecha de recuerdo, sino que tiene que constituirse en un disparador de acciones para generar el cambio que nuestra sociedad necesita para ser más justa, inclusiva, igualitaria y donde el género no sea nunca más una diferencia que castigue o perjudique.
Nuestro recuerdo para ella. Micaela, te tenemos presente, hoy y siempre.
Nota publicada por la revista La Ciudad el 1/4/2020
