La pandemia trajo consigo cambios en la manera de trasladarse. Subtes, colectivos y trenes parecen ser palabras que para muchos comenzaron a extinguirse. Por una cuestión de salud, por una mayor conciencia en el cuidado del medio ambiente e incluso para ahorrar, es que desde hace un tiempo comenzó a instalarse el monopatín eléctrico como opción de movilidad.
En cuanto precios, depende del tipo de monopatín, pero para adultos oscilan entre los 40.000 a 100.000 pesos, y las diferencias radican principalmente en la potencia del motor, el tamaño de la batería, el diseño, el tipo de rodado, entre otros.
“Un dispositivo de este tipo tiene como fin la última milla. Es decir que es para distancias cortas, ya que tiene aproximadamente unos 25 kilómetros de autonomía”, agregó Luongo. En tanto, el aparato posee un cargador similar al de una computadora para darle batería. Por ahora son pocas las regulaciones que rigen para este transporte. Es obligatorio el uso de casco, luz delantera y trasera, chaleco y timbre sonoro, a la vez que solo debe haber una persona en el monopatín. Se debe utilizar en bicisendas o bien en la calle, en caso de que no haya. Eso sí, está prohibido en veredas y avenidas. El monopatín es un boom en todo el mundo. Ciudades como París, Los Ángeles y Barcelona lo adoptaron como un estilo de vida, al punto de hacerse sumamente masivo. En la Argentina, también llegó para quedarse.