El sábado 2 de agosto, el Club Almafuerte, ubicado en la intersección de las calles Ereño y Rosario en el Barrio Los Tanques de Concepción del Uruguay, se convirtió en el epicentro de una jornada llena de vida, risas y recuerdos. Bajo el marco del proyecto de teatro comunitario “El Club de mi Barrio”, con el respaldo del Instituto Nacional del Teatro (INT) y la Municipalidad de Concepción del Uruguay, se llevó a cabo “La Kermés de Almafuerte”, un evento que reunió a familias, vecinos y vecinas en una celebración que entrelazó la cultura, la tradición y el sentido de pertenencia.
Desde las 14 hasta las 16 horas, el club abrió sus puertas con entrada libre y gratuita, invitando a la comunidad a participar de una experiencia pensada para todas las edades. La kermés ofreció un abanico de actividades que combinaron entretenimiento y reflexión: música en vivo que llenó el aire de melodías festivas, juegos tradicionales que despertaron risas y competencias amistosas, intervenciones teatrales que sorprendieron con su creatividad, y cuentos con títeres que capturaron la imaginación de los más pequeños. Cada actividad fue cuidadosamente diseñada para fomentar la participación y el encuentro, fortaleciendo los lazos entre los asistentes.
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la muestra histórica del Club Almafuerte, un espacio que permitió recorrer la trayectoria de esta institución emblemática del barrio. La exposición, construida con el valioso aporte de quienes han sido parte de su historia, rescató anécdotas, fotografías y objetos que dieron cuenta del rol del club como pilar de la comunidad a lo largo de los años. Esta iniciativa no solo celebró el pasado, sino que también invitó a los presentes a reflexionar sobre la importancia de preservar la memoria colectiva.
La colaboración de Valeria Blanco, junto al esfuerzo del equipo de “El Club de mi Barrio”, fue fundamental para dar vida a esta propuesta que fusionó el teatro comunitario con la alegría de compartir en un espacio común. “La Kermés de Almafuerte” no fue solo un evento, sino un testimonio del poder de la cultura para unir generaciones y fortalecer el sentido de identidad barrial. Grandes y chicos se llevaron algo más que sonrisas: se llevaron la certeza de que el Club Almafuerte sigue siendo, hoy más que nunca, el corazón del Barrio Los Tanques.
Colaboración de Valeria Blanco