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LA ÉPOCA DE ORO DEL TEATRO URUGUAYENSE: SU LEGADO HASTA EL DÍA DE HOY

teatro uruguayense ago 2017Concepción del Uruguay, una ciudad de 70 mil habitantes, bañada por el rio Uruguay, dentro de su riqueza cultural, alberga un sin número de historias, relatos, mitos y realidades que a lo largo de los años se han plasmado en el arte del teatro. El punto de partida para la consolidación del teatro Uruguayence, se logra durante la dictadura militar del año 1966,  con  la fundación de la Casa de la Cultura el 9 de julio de 1971, próxima a cumplir 44 años.

El teatro, a nivel nacional, en tiempos de las dictaduras militares no significaba solamente entretenimiento, a través  de este arte se  permitía de forma indirecta muchas veces realizar una crítica al régimen, además de    representar la realidad, los imaginarios de la gente, el miedo,  el amor; todo a través de la expresión corporal donde  que cada parte del cuerpo daba un mensaje y cada función tenía un propósito, así fuera  la pura diversión de sus espectadores.

Esto era lo que movía a los ciudadanos no sólo a  ver obras, sino también hacer teatro, poner a pensar a la gente;  a tal punto que se surgieron organizaciones  como Teatro Abierto, en Buenos Aires  fundada para el año 1981  que logró reunir a los amantes de teatro en una reflexión sobre el régimen, sobre la realidad y temas políticos.

En Concepción del Uruguay, precisamente  hasta  después de la creación de la fundación Teatro Abierto se comenzaron a presentar obras sobre temas políticos o democráticos. Una de  las primeras obras, de este tipo, fue gris de ausencia, que narra la historia de una familia Italiana que tuvo que volver a su país y dejar Argentina a raíz de la dictadura, contando como ellos añoraban su país y recordaban a Perón.

Entonces, el teatro uruguayense,  hacia la  década de los 60, no seguía una corriente específica, se hacían obras infantiles y de comedia principalmente, comenzaron a surgir varios grupos con directores jóvenes que daban sus primeros pasos en este arte y que han dejado huella al pasar los años, algunos veían el teatro no sólo como entretenimiento, sino como un medio para reflejar la realidad y de una u otra  forma transformarla, al punto, tal vez, de convertirla en comedia.

De ahí que para los década de los  70,  arranca la época que  para algunos fue el  “ tiempo de Oro”, del teatro uruguayense, porque  entre 1973- 1995 se desarrolló de forma importante este arte, se crearon varios grupos nuevos, se fundó la Casa de la cultura y para el año de 1991, se realizó el V taller latinoamericano de teatro, dirigido por la Escuela Internacional de teatro de América Latina y el Caribe. En este taller se presentaron más de cien obras teatrales y se dictaron talleres con exponentes de Latinoamérica.

Si bien, el auge del teatro uruguayense, está marcado con la fundación de la casa de la cultura el 9 julio de 1971, este desarrollo no se hubiera logrado sin personajes como Enrique Demichelis,  Eugenia Olreguí , Osvaldo NeiraFélix Gutiérrez, Miguel López, Héctor Ferrari, Mario Loran entre otros maestros, que han aportado sus conocimientos a nuevas generaciones.

Sin embargo, ya finalizando la década de los 90, por diversas circunstancias el teatro en Concepción del Uruguay ya no fue el mismo, se cerraron algunos teatros como el  Teatro Eva Perón, el Rocamora; y ya no había la misma afluencia de espectadores. Para Luis Ángel Cerrúdo quien fue Director de Cultura para el año 91, una de las causas de la caída del teatro fue la falta de apoyo y continuidad de los programas municipales a favor del arte, pero otra razón de peso también fue el desinterés de la gente, el teatro no volvió a verse con los mismos ojos.

Historia  de la Casa de la Cultura.

Para la década de los 60 en Concepción del Uruguay  hacer teatro ya no era una simple tarea de unos pocos, comenzaron a surgir cada vez más apasionados por este arte, se realizaban talleres y ensayos generalmente en las casas de los integrantes del grupo, no existía ningún apoyo de la municipalidad y mucho menos se contaba con instalaciones adecuadas para mostrar  las obras, se optaba por alquilar las salas de cine y los actores realizaban su labor  prácticamente por amor al arte.

Por esta misma época, quién sería uno de los principales precursores del teatro uruguayense,  Enrique Demichele,  daría un gran giro a su vida para cambiar la historia del teatro en esta ciudad. “El Gringo” como lo llamaban, se mudó desde la provincia de Santafé, donde trabajaba para Agua y Energía; una vez en Concepción, para el año 1969  conformó el grupo de “teatro 69”.

Pero el “Gringo” no sólo se conformó con armar el grupo 69, también reunió a quienes querían el desarrollo del teatro en “pro” de una causa: Gestionar con un lugar, unas instalaciones no sólo para ensayar, sino para presentar las obras. Entonces con el apoyo de algunos directores y actores, Demichelis  comenzó a gestionar ante la municipalidad, el lugar que se convertiría en la actual “Casa de la Cultura”.

Esas gestiones finalmente dieron fruto y para el año de 1971, el intendente de ese entonces  Miguel Ángel Gregori dio en comodato unas instalaciones donde anteriormente había funcionado la Maternidad Municipal. Un giro total para el uso de esas instalaciones, pero sobre todo un gran giro para el teatro en la ciudad; con fundación de la casa de la cultura se organizaron más grupos y ya se contaba con un lugar fijo donde ensayar y realizar presentaciones.

Pero había que equiparlo y no se contó con recursos de la Municipalidad, entonces “ el gringo” emprendió junto con su colaboradores,  un viaje de más de 671 kilómetros hasta la ciudad de Córdoba, para recoger 80 sillas de madera habían comprado con mucho esfuerzo de un cine.

Las sillas costaban 120 pesos y para reunirlos se organizó una fiesta de recepción del secundario, pero no fue suficiente tuvieron que vender cada silla a la gente, con la promesa que el nombre  del comprador quedaría grabado de por vida en ellas, promesa que no se pudo cumplir porque aun asa no se reunió y dinero suficiente y las sillas fueron revendidas.

De esta misma forma, con mucha recursividad se construyó el escenario de tablones y se adecuó el lugar con el fin de que Concepción tuviera una casa que inicialmente no sería sólo dedicada al teatro, también sería la casa del artista; del el pintor; del músico; pero finalmente se dedicó únicamente al teatro, porque entre otras cosa el teatro fue el que tuvo más acogida.

A pesar de que la Casa de la Cultura permitió que muchos más se interesaran en hacer teatro, la madera de las sillas se deterioraban cada vez más, el escenario no era el ideal hasta el año 1981 cuando la intendencia ordenó la remodelación del lugar a cargo del ingeniero Oscar Aramburu en cargado de Obras Públicas. Se construyeron nuevos Camarines, se agrando el escenario y se inclinó el piso.

Esta remodelación duro hasta el año 2007, porque nuevamente se comenzó a desgastar la madera y el lugar necesitaba un cambio. Entonces , gracias a  un subsidio de cuarenta mil pesos, gestionado por el Vice Gobernador de la provincia de ese entonces José Eduardo Lauritto, nuevamente cambió hasta el piso, se remodelaron  los camerinos;  en fin cambio totalmente, quedando como se conoce actualmente la Casa de la Cultura de Concepción Del Uruguay.

Vidas dedicadas al teatro

El teatro uruguayense hoy por hoy, no fuera posible sin la dirección y enseñanza de personas dedicadas a este arte desde muy chicos. Directores como Felix Gutiérrez, Héctor Ferrari, Miguel López, María Fernanda Franco, Mario Loran, en su mayoría comenzaron como actores casi por casualidad  pero se “enamoraron del teatro”, al punto de dejar su legado durante años  mediante talleres que dictan actualmente, grupos conformados y muchas obras representadas.

Desde luego no se puede dejar por fuera del listado al precursor no sólo de la Casa de la Cultura,  sino también, de cierta forma, el que encendió la llama del auge del teatro Uruguayence; es decir al “gringo” Demichele. Un 23 de marzo le dio la bienvenida a la vida a este personaje en el año 1926, su pueblo natal fue Canistro italia y su nombre original Abeledo.

Así es, cuando sus padres llegaron a Argentina, el gringo era aún chico por eso  les recomendaron registrarlo como Argentino,  entonces decidieron que tendría un nuevo nombre, un nombre más latino:“ Enrique”. Con este nombre comenzó sus primeros pasos en el teatro hacia el año de 1946, con una obra parroquial  en Bahía Blanca provincia de Santa Fe; y como el “ Gringo Demichele” siempre será recordado.

EL “Gringo” marco esa primera generación donde el teatro uruguayense dejó de ser un teatro “Parroquial y comenzó a convertirse en “teatro profesional”, de esa generación también se destacan personajes como “Coco Martínez”, Cecilia Elicabe, Osvaldo Neira, Eugenia Orlégui; desde luego Porota Demichele, esposa del Gringo y Elisa Gerre cuyo nombre también lo lleva la casa de la cultura en su honor. Estos personajes con su obras dejaron el legado en quienes eran en ese entonces actores y hoy por hoy son directores y maestros de este arte.

De esta forma el legado fue continuado por personajes como Héctor Ferrari, su inicio en el teatro fue en 1956 como actor de una obra parroquial en la iglesia de la inmaculada concepción y bajo la dirección del Cura Paoli; ya a su 18 años actuó en su primera obra, la Zorra y las uvas;  desde ahí se ha dedicado de continuo al teatro hasta el día de hoy. Ferrari durante muchos años ha sido el director del grupo “Las Máscaras”  muy representativo del teatro Uruguayence.

Otro grupo representativo es el grupo La Llave, fundado y dirigido por Miguel López, quien también hace parte de esa segunda generación igual que Ferrari. La Llave se formó en  1975 siendo Miguel López muy joven, el grupo ha participado en eventos teatrales a nivel provincial, nacional e internacional representando a Concepción del Uruguay, su énfasis ha sido un poco la comedia y en su inicios el teatro infantil.

Por su parte Félix Gutiérrez también se ha encargado de continuar el legado de Demichele y su generación. Gutiérrez  dirigió por muchos años el grupo Sidarta, fue ganador del premio Potestad y es un  director que ve al teatro como forma de reflejar la realidad por lo cual desarrolló un programa de recopilación de historias barriales para representarlas en obras de Teatro.

Gracias a estos personajes y a al auge de la tradición teatral de Concepción se pudo realizar en el año 1991 durante todo el mes de Marzo el V taller latinoamericano de teatro, Sin embargo al vínculo con la Escuela Internacional de teatro de América Latina y el Caribe se rompió y no sólo se dejó de participar dicho Taller, sino que el teatro uruguayense no volvió a ser el mismo a pesar de la entrega de quienes más que directores son maestros de este arte desde hace muchos años.

Agradecimientos especiales a Miquel López, Luis Cerrudo, María Fernanda Franco, Félix Gutiérrez y Héctor Ferrari quienes contribuyeron de forma especial en la recolección de la información para el presente informe.

Por David Sánchez

(fuente: http://redaccionlocyper.blogspot.com.ar)

Esta nota fue publicada por la revista La Ciudad el 22/8/2017

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