Del 23 al 29 de agosto se desarrolló la semana de la Educación Sexual Integral en las escuelas del país, en consonancia con la Ley Nacional N° 26.150. El objetivo era profundizar estrategias desarrolladas durante el año en las escuelas, orientadas a transmitir conocimientos actualizados sobre los distintos aspectos que forman parte de una educación integral. MUY entrevistó a Victoria Basso, docente especialista en ESI.
Aldana Badano | Revista Muy Entre Ríos
La Ley Nacional N° 26.150 tiene ya 15 años de vigencia en nuestro país, sin embargo, aún existen muchos cuestionamientos, inquietudes y, en algunos casos, reticencia ante la implementación de la Educación Sexual Integral (ESI) en instituciones educativas. Pero es innegable la necesidad de poder conversar en torno a estos temas no sólo en escuelas, sino también en el ámbito familiar, como también laboral y en la vida pública en general.
Es por eso que se estableció la Semana de la Educación Sexual Integral, que este año se desarrolló desde el 23 al 29 de agosto. Durante esta semana se hizo hincapié en el tratamiento de temáticas vinculadas a la ESI en las escuelas de todos los niveles y modalidades del sistema educativo del país.
Para conversar sobre esta temática, MUY entrevistó a Victoria Basso, comunicadora social, docente especialista de ESI, fundadora del Instituto de Estudios Interdisciplinarios en Comunicación, Educación y Género (INESI), integrante del Consejo Asesor del Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad de la Nación Argentina.
¿Cuál es la situación de la ESI hoy en nuestra provincia?
– En Entre Ríos la aplicación de la Educación Sexual Integral es dispar, hay lugares donde se ha avanzado mucho y otros que aún no han iniciado recorridos. En el Mapeo Nacional de Implantación de ESI que hicimos desde INESI, podemos observar que a pesar de tener 15 años de vigencia la ley 26.150, un 43.41% aún no tuvo ESI en su recorrido académico, y si seleccionamos la modalidad religiosa el número avanza hacia un 65.9 %. Todo esto son indicadores de que hay mucha población estudiantil que sigue con el derecho vulnerado a la ESI.
– ¿Qué les contestarías a aquellos que sostienen que la ESI no es necesaria ya que «hoy en día todo está al alcance de la mano en internet»?
– Es importante porque es un derecho y un deber, pero además porque es la oportunidad temprana de abordaje de temas que pueden evitar situaciones indeseadas, como el abuso sexual en la infancia, la violencia de género, trata de personas, la violencia hacia el colectivo LGTBIQ+, el embarazo adolescente no deseado, etc.
Hablamos de emociones, sensaciones, de sensibilidades, reflexionamos sobre mandatos y estereotipos, damos lugar al juego y al cuerpo, brindamos conocimientos y aprendemos en el intercambio. A veces se cree que las juventudes pueden resolver en Internet casi cualquier cosa. Y en realidad internet es un instrumento, un medio, como lo es un libro, saber usarlo es otra cosa.
Ver y hacer no son sinónimos, nadie aprende a manejar u operar en un video de Internet. La sobreinformación de esta década no colabora en el proceso de formación, tampoco enseña sobre criterios ni fuentes confiables. Es más bien un vale todo sin esfuerzo. Nos queda más cómodo compartir un video de tik tok que buscar dentro de la página de la OMS o el Ministerio de Salud.
Por eso se hacen famosas personas que no necesariamente saben de ESI. Así también hay otras que sí saben algo de ESI y también hacen un video. Pero en Internet nadie busca un curriculum de quien da la información, la credibilidad se mide por likes.
Nuestro trabajo es diferente, lleva más tiempo que hacer un video, porque es un proceso de formación de temas, acorde a las edades y de modo evolutivo como es pensada la escolaridad.
– ¿Cuál es tu perspectiva sobre el revuelo causado por los penes de madera con fines pedagógicos gestionados por el gobierno nacional?
– El revuelo que causó la noticia viene a confirmar que la ESI no se ha implementado como corresponde, ese nivel de desconocimiento deja al descubierto la poca o nula información que se maneja a nivel social sobre el tema. Desde dirigentes políticos hasta la sociedad civil haciendo burlas en relación a un material de trabajo. Si todavía como sociedad da risa la palabra “pene” o ver un “pene de madera” es que nos falta muchísima ESI.
Los penes de madera son parte de una compra de preservativos y maletines (aunque solo se habló de los penes). Son para los centros de atención primaria de salud, ni siquiera para las escuelas, igual ojalá nos llegaran para trabajar en las aulas.
Esta inversión responde, en salud, al aumento de casos de sífilis en jóvenes de 15 a 24 años, según organismos oficiales. Obviamente sirven para explicar el correcto uso del preservativo que, como demuestran las estadísticas, no es un conocimiento que tengan especialmente las juventudes. Por lo tanto, esto habla de la escasa implementación de ESI. Si bien aclaramos siempre que la ESI no es sólo hablar de métodos anticonceptivos, este es uno de los temas que están en la currícula y debe ser abordado.
Estaría buenísimo que se hagan compras de vulvas por parte de los organismos oficiales y se empiece a producir preservativos para vulvas en el territorio nacional.
– ¿Cuáles son las herramientas pedagógicas con las que cuentan para brindar los talleres de ESI?
– Sobre lecturas hay varios materiales que están disponibles para el abordaje de ESI desde el portal del Ministerio de Educación, también hay algunos que elaboraron junto con el Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad, todos se pueden descargar. En la provincia, en el portal Aprender también hay algunos recursos de ESI disponibles.
De todas formas, si se tiene una formación en ESI, cualquier elemento, publicidad, canción, noticia es un material para trabajar temáticas. Incluso aquello que pasa dentro de un aula puede servir para el abordaje de un tema, como así también los contenidos de las materias.
En algunas escuelas se cuenta con maletines con penes de madera, preservativos femeninos y masculinos y alguna folletería del área de Salud Sexual, que alguna vez supo haber en disponibilidad para el abordaje de Métodos Anticonceptivos. No son parte de las herramientas de ESI que envíe el Ministerio Nacional ni tampoco el provincial. Lo único que alguna vez se mandó fueron las revistas “ESI para trabajar en Familia” que incluso no llegaron a las escuelas.
El mayor recurso en ESI es nuestra capacidad de pensar, adaptar y crear dinámicas y juegos para el abordaje de diferentes temáticas.
Desafíos
– ¿Cuáles son los desafíos a los que se enfrenta la ESI hoy en nuestro país?
– El gran desafío sigue siendo la implementación real de la ESI. Hay una afrenta principalmente religiosa y conservadora que se opone al cumplimiento de derechos consagrados, desvirtúan la perspectiva de género en lo que llaman ideología de género y mienten sobre lo que se aborda sobre este eje.
Proponen una mirada reduccionista y biologicista que va en contra de la propia ley y de los lineamientos curriculares. Quieren retrotraer la discusión de una ley que tiene 15 años de vigencia, cuando toda la sociedad avanza en la ampliación y conquistas de más derechos.
Incumplen el artículo 5 de la ley habla de la adaptación de la ESI al ideario de las escuelas, y desde estos sectores interpretan como una posibilidad de elegir que temas dar y qué omitir. Así componen la “Educación para el amor» y reparten textos homofóbicos y discriminadores que circulan por las aulas.
Esto pasó en Paraná, en varios colegios religiosos, más de una vez. Entonces no solo están en contra de la ESI, sino de la ley de matrimonio igualitario, de identidad de género y otras normas legales que no son opinables.
La resistencia a trabajar ESI no es con estudiantes, es con directoras/es, supervisoras/es y docentes que aún desconocen la norma y su contenido. Si bien hay otra gran parte que lo trabaja y garantiza, no podemos hablar aún de implementación plena.
Cumplir lo que ya está en la ley
– ¿Qué políticas públicas crees que hacen falta en torno a la ESI?
– Más que crear nuevas políticas públicas, habría que hacer cumplir lo que ya está escrito en la norma. Hay muchas cosas que se pueden hacer para acercar los contenidos de ESI, pero se necesita gente capacitada para esos abordajes.
Esto aún es una falencia a nivel nacional y provincial. La falta de presupuesto para los espacios específicos y las horas por proyectos se redujeron en pandemia, dejando atrás espacios de ESI que se implementaban de ese modo en escuelas donde no existe la transversalización del tema.
Si bien la ley habla de la obligatoriedad en todos los niveles, en el caso del superior, no hay muchos lugares donde se trabaje la ESI, hay algunas temáticas en cátedras o espacios opcionales, pero aún no logra entrar en esa currícula. Eso pasa también en los espacios de formación docente en las carreras de profesorado.
Hay escuelas de la provincia que la única ESI que abordan es la Jornada “Educar en Igualdad” de prevención en violencia de género, es decir una vez al año abordan una temática de ESI y eso se cuantifica en una planilla como que la escuela cumplimenta la Educación Sexual Integral. Más que nuevas políticas públicas, se debería regular lo que ya está, pero esto depende de compromisos políticos serios con un plan de realización concreto, con instrumentos medibles y con objetivos claros.

PARA MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESI:
https://www.argentina.gob.ar/generos/argentina-unida-contra-las-violencias-de-genero
http://aprender.entrerios.edu.ar/colecciones/educacion-sexual-integral/
https://www.argentina.gob.ar/educacion/esi
Fuente: El Diario