Cuando el río crece y socava el cauce
las orillas desmadejan el
Por razones de espineles
y puentes que le quitan el murmullo
el Uruguay viaja entre noticias.
No es buena su tarea de playas perdidas.
Todos sabemos del grave ronroneo
del oleaje que arrastra botes pescadores,
víboras, troncos, bicherío y animales.
A veces baraúnda, otras bálsamo,
fiera es la manera del agua cuando aumenta el caudal.
Cuando el río crece los techos hablan con el miedo.
SQ.
(octubre 2026)