Las proyecciones para los próximos meses no auguran una mejora inmediata. Exacerbada por la paralización de la obra pública y la reducción en el consumo de insumos, se traduce en una pérdida de empleos y expectativas poco alentadoras para la recuperación del sector en el corto plazo.
El panorama se agrava aún más al observar las cifras relacionadas con los insumos para la construcción, donde se evidencian descensos significativos en múltiples rubros. Por ejemplo, en marzo de 2024 se registraron bajas de hasta un 69,2% en el consumo aparente de asfalto, un 54,3% en hierro redondo y aceros para la construcción, y un 53,8% en placas de yeso, entre otros insumos esenciales para la actividad constructora.
En términos de empleo, la situación no es menos preocupante. Los puestos de trabajo registrados en el sector privado que realizan aportes y contribuciones al sistema previsional experimentaron una disminución del 11,6% en febrero en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta tendencia a la baja se refleja también en el acumulado de enero y febrero de 2024, con un descenso del 10,8% respecto al mismo período del año anterior.
Las proyecciones para los próximos meses no auguran una mejora inmediata. Según la encuesta cualitativa de la construcción realizada a grandes empresas del sector, las expectativas son desfavorables para el período abril-junio de 2024. Un alto porcentaje de empresas, tanto aquellas dedicadas principalmente a obras privadas como a la obra pública, prevén una disminución en el nivel de actividad, lo que sugiere un panorama sombrío para el futuro cercano.