por Alfredo Guillermo Bevacqua –
En el cementerio municipal recibieron sepultura en la mañana de hoy los restos mortales del profesor Oscar Fernando Urquiza Almandoz, fallecido en la víspera en nuestra ciudad a la edad de 87 años.
En el acto del sepelio se hicieron presentes, el presidente municipal Dr. José Eduardo Lauritto, el presidente municipal electo Dr. Martín Héctor Oliva, el rector del Colegio del Uruguay, profesor Ramón Cieri, el rector de la Universidad de Concepción del Uruguay, Dr. Héctor César Sauret, el ex Jefe Departamental de Policía Félix Domingo Cabrera, el Dr. Masramón, decano de la Facultad de Medicina de la UCU.
Antes de ser depositados en el panteón familiar despidieron los restos del profesor Urquiza, el Dr. Héctor C. Sauret, en nombre de la Asociación Educacionista La Fraternidad y la Universidad de Concepción del Uruguay; en nombre del municipio local, el señor Alfredo Guillermo Bevacqua, y el señor Mario Orlando Cook, en nombre de amigos y ex colegas.
Un trompa del Ejército Argentino, rindió homenaje al Ciudadano Ilustre con un toque de Silencio.
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Palabras de Alfredo Guillermo Bevacqua, en nombre del municipio de la ciudad.-
Por decisión del señor Presidente Municipal cumplo con el penoso deber de despedir los despojos mortales de un Ciudadano al que el Municipio de Concepción del Uruguay distinguió con el título de Ilustre.
Lo hacemos con natural congoja, porque mas allá de sus títulos, era alguien que admirábamos y nos había distinguido con su amistad; lo hacemos con un sentimiento hondo y porque no, dulce, si para nosotros era, simplemente, “el profe” Urquiza, el hincha de Independiente de Avellaneda y de nuestro Gimnasia, un apasionado pelotaris y alguien que siendo un intelectual, supo situarse siempre a la altura de quienes compartían con él un juego de naipes o un asado.
Nos contó la historia de una ciudad y de una provincia, y en ella de la Patria que aún no era Nación, que ya entonces estaba batida por aguas de huracanes de pasiones irresueltas, y en las que se percibía también un claro trasfondo de intereses.
Tuvo pasión por desentrañar el pasado, asumiendo el compromiso de trasmitirlo a las nuevas generaciones, de volcar ese conocimiento en libros que relatan los hechos, pero también nos muestra, con prosa ágil y plena de belleza, con un lenguaje impregnado de poesía, el escenario en que se desarrollaban, con tal precisión que parecía un privilegiado espectador de aquellos acontecimientos.
Escribió la historia de una ciudad, con sus cumbres y simas; una centuria y media en el que –en innumerables casos- abordó un terreno inexplorado.
Fue un auténtico historiador: buscó la verdad, supo interpretar los hechos históricos y los presentó con objetividad. No sucumbió ante un encanto del pasado: la leyenda, y la historia entrerriana, tiene personajes de leyendas, capaces de cambiar el pasado.
Sus investigaciones y publicaciones hicieron que la Academia Nacional de la Historia, en 1968, lo incorporara como Miembro Correspondiente, siendo el único entrerriano que formó parte del prestigioso organismo hasta la víspera infausta.
Además de su obra monumental “Historia de Concepción del Uruguay”, con tres ediciones, el profesor Urquiza publicó “La cultura de Buenos Aires a través de su prensa periódica”, en la ya mítica editorial Eudeba; “El teatro de Buenos Aires en la época de la emancipación”; “Historia Económica y Social de Entre Ríos”, “La cuestión capital en la provincia de Entre Ríos”, “Los Directores de Estado de 1816” “Historia de la Libertad de prensa en Entre Ríos y los jurados populares de imprenta” y “Hechos, personajes y costumbres de nuestro pasado”,-auspiciado por la Vicegobernación de Entre Ríos con motivo del Bicentenario de 1810- además de numerosos artículos en diarios, y especialmente en publicaciones de instituciones educativas, como la recordada revista Ser, del profesorado de la Escuela Normal “Mariano Moreno”.
Fue un investigador, historiador y escritor exquisito, tenía capacidad de conjeturas, pero esencialmente fue un maestro, que entregaba su conocimiento con generosidad . En los cursos del Profesorado de la Escuela Normal formó parte de una camada de docentes y educadores que constituirían la orgullosa marquesina de cualquier instituto superior de educación, que gozaban del placer del conocimiento y el deleite de enseñar.
En 1996, durante la presidencia municipal de Enrique Luis Bermúdez, fue declarado “Ciudadano Ilustre de Concepción del Uruguay”.
Ayer el profe Urquiza murió. Pero los grandes no desaparecen; la muerte no ha vencido. No podrá llevarse sus libros. La historia que a todos nos contó. Vivirá mientras viva aunque sea un alumno que leyó y aprendió con él el pasado de gloria y grandeza de una ciudad que hoy despide a un auténtico ciudadano ilustre.