El estudio advierte que, en apenas dos años, el peso de la industria nacional en la economía cayó a niveles que no se registraban desde antes de la Segunda Guerra Mundial.
Según el documento, la participación del sector industrial en el Producto Interno Bruto descendió del 16,5% en 2023 al 13,7% en 2025, un retroceso que devuelve a la estructura productiva del país a cifras de hace casi 90 años.
El informe vincula este deterioro con la fuerte caída de la actividad manufacturera, que en el período 2023-2025 acumuló una contracción del 8,3%. Este desplome se refleja también en un aumento de la capacidad instalada ociosa, que ya supera el 40%, y en un proceso acelerado de pérdida de empleo en el sector. Desde noviembre de 2023 se habrían perdido cerca de 100 mil puestos de trabajo industriales, lo que equivale a unos 160 empleos menos por día.
Los investigadores señalan que la recesión, impulsada por el atraso cambiario y la caída del consumo interno, golpeó con fuerza a la mayoría de las ramas manufactureras: 22 de las 24 actividades industriales redujeron su producción entre 2023 y 2025. Solo los sectores de alimentos y energía mostraron dinamismo, una señal que, según el informe, se vincula con un proceso de reprimarización de la economía.
Esa tendencia también se refleja en la composición de las exportaciones. Las manufacturas de origen industrial (MOI) pasaron de representar el 35% de las ventas externas argentinas en 2011 al 28% en 2024, mientras que las manufacturas de origen agropecuario (MOA) se mantuvieron en una franja de entre el 33% y el 37% en ese mismo período.
El trabajo también advierte sobre el impacto de la apertura de importaciones, que se profundizó desde 2024. Uno de los sectores más afectados es el de bienes de capital, cuya producción cayó cerca de un 24% entre 2023 y 2025, al mismo tiempo que las importaciones del rubro crecieron un 77%.
En la industria metalúrgica, el incremento de las importaciones también genera preocupación. “Las importaciones aumentaron un 60%. Es muchísimo, es un crecimiento del 5% mensual. Es imposible de controlar para nosotros”, señaló Luis Manini, presidente de la Cámara de Industriales de Proyectos e Ingeniería de Bienes de Capital (Cipibic). El dirigente advirtió además que “no se puede pretender que el empresario pyme pueda sostener este proceso de pérdida de competitividad”.
Otro indicador del impacto de la apertura comercial aparece en el mercado de maquinaria agrícola. Entre mayo y octubre de 2025, las importaciones de maquinaria usada se multiplicaron por ocho, lo que golpeó de lleno al entramado nacional de fabricantes.
En este contexto, varias industrias atraviesan situaciones críticas. De acuerdo con el informe de la UBA, los sectores más afectados —como curtiembres, marroquinería y calzado, la metalurgia y la producción de minerales no metálicos vinculados a la construcción— registraron caídas de entre el 20% y el 25%.
También se observaron retrocesos de entre el 15% y el 20% en la fabricación de maquinaria de uso general, especial y doméstico, así como en la industria del plástico y el caucho. Otros sectores, como la industria editorial, el papel, los muebles, la electrónica de consumo y el textil, mostraron caídas de entre el 10% y el 15%.
El panorama que describe el estudio vuelve a poner en debate el rumbo de la estructura productiva argentina y el lugar que ocupa la industria en el modelo económico actual.
(fuente: https://primereando.com.ar/)