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Falleció el ex futbolista Héctor “Negro” Miño

Por Alfredo Guillermo Bevacqua   –    

En la mañana del 23 de octubre, se conoció la noticia del fallecimiento de Héctor Miño, uno de los grandes jugadores que dio el fútbol uruguayense que brillara en la década del 60 y los primeros años de los años 70, defendiendo los colores de Gimnasia y Esgrima y del seleccionado uruguayense, que participaba de los tradicionales campeonatos provinciales.

“La Chona” o “el Negro Miño”, como la llamaban, era un n° 8 – así se identificaba a los volantes de “ida y vuelta” por derecha-, de enorme personalidad. Si bien disponía de atributos técnicos, no era un exquisito, aunque tenía un imán en el pecho. Por mas fuerte que fuera el pase la pelota no rebotaba, quedaba pegada a la franja celeste desteñida de la camiseta gimnasista.

Fue varias veces campeón con un Gimnasia que tenía por figuras excluyentes a los hermanos José María y Oscar Aníbal Morales, pero también supo de las vueltas olímpicas con el seleccionado de la Liga de Fútbol Uruguayense en los campeonatos entrerrianos que organizaba la Federación provincial; integró los equipos campeones de los 1965-66, 1967-68; 1972-73 y el de fines de 1973.
También integró el equipo que el 20 de junio de 1968 logró el histórico triunfo en Paraná, por el Campeonato Argentino, Copa Adrián Béccar Varela; el equipo uruguayense perdía al término del primer tiempo 0-2, y en los minutos finales del partido logró un 3-2, que desató la euforia en la ciudad, que se lanzó a la 9 de Julio para esperar a los campeones. En ese entonces ganarle a Paraná, y en Paraná, era una hazaña.

Tuvo un fugaz paso por el fútbol profesional paraguayo, y cuando se implantó la disputa de los campeonatos Regionales, clasificatorios para el campeonato Nacional, fue refuerzo obligado del equipo que representara a Concepción del Uruguay, casi siempre Atlético Uruguay.

Chispeante, pícaro, decía que se manejaban en la vida aquellos que “sabían que allí donde hay asfalto, una vez hubo tierra”. Protagonista de un montón de anécdotas, se recuerda una vivida en Formosa, en oportunidad de reforzar a Atlético Uruguay en un Regional. Atlético debía enfrentar a Deportivo Patria; la noche previa, en el hotel en que se hospedaban, pasaban el tiempo en una de las habitaciones jugando a la cartas por dinero. Un joven periodista, que “hacía campo de juego” en las trasmisiones radiales, ganaba y ganaba, y los billetes de $ 5, $ 10 y $ 50, formaban un montón. El juego tenía muchos espectadores que rodeaban la mesa. “La Chona” –que era uno de los perdidos y que ya no tenía reservas- como si fuera Charles Aznavour, comenzó a cantar: “apaga la luz, apaga la luz…” Uno de los espectadores interpretó el mensaje y accionó la perilla. Se oyeron exclamaciones y muchas manos chocaron en la oscuridad con un solo destino: la ganancia que obtenía el periodista. Cuando se hizo la luz, nada quedaba sobre la mesa de juego.

Para él podía aplicarse el elogio de Juvenal –el periodista de El Gráfico- para Alfredo Di Stéfano: “No corría por el campo de juego, lo regaba con sudor”.

Entre quienes acompañaron a “La Chona” a su última morada, había dos antiguos rivales: José Velázquez y Aldo Urquiza. Héctor Miño fue sepultado ayer. Tenía 78 años.-

(fuente: La Calle)