En los primeros once meses de 2022, el comercio bilateral entre Argentina y Brasil ya superó el total registrado durante 2021 y se estima que finalizará con el valor más elevado de los últimos diez años (superior a los 28.223 millones de dólares de 2014), indicó este lunes un análisis de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC).
Durante el año 2022 (once meses), las exportaciones argentinas hacia Brasil fueron de 11.536 millones de dólares, lo que se tradujo en un incremento del 7,9% respecto a 2021. Los principales productos exportados fueron vehículos para transporte de mercancías con carga máxima menor o igual a 5 t, que representó el 19,3%, trigo y morcajo, con el 10,7%, y vehículos para transporte de personas de cilindrada mayor a 1000 cm3 y menor o igual a 1500 cm3 (7,6% del total).
Por su parte, las importaciones argentinas desde Brasil fueron de 14.882 millones de dólares en 2022, un 33,0% inferior al valor registrado el año anterior (once meses). Entre los principales productos importados se destacaron los vehículos para transporte de personas de cilindrada mayor a 1500 cm3 y menor o igual a 3000 cm3 (4,5% del total), vehículos para transporte de personas de cilindrada mayor a 1000 cm3 y menor o igual a 1500 cm3 (3,8% del total) y aglomerados de hierro por proceso de “pelletización» con el 3,7% del total.
La balanza comercial con Brasil resultó deficitaria para Argentina en 3.346 millones de dólares durante 2022, lo que implicó un aumento del 568,5% en términos interanuales, considerando los datos a once meses. Los últimos años con superávit comercial en el intercambio entre ambos países son 2019 y, el anterior, 2002. El máximo déficit bilateral desde el año 1993, fue alcanzando en 2017, cuando ascendió a 8.563 millones de dólares. Este registro se explica por el fuerte aumento de importaciones y el débil avance de exportaciones durante ese año.
Es importante destacar que Brasil es el principal socio comercial de Argentina, relación que históricamente mostró saldos deficitarios debido a que las importaciones desde aquel país suelen ser estratégicas para nuestro tejido productivo.
Fuente: ámbito