El pronóstico meteorológico para enero y febrero prevé precipitaciones por debajo y temperaturas por encima de los valores normales. La actividad forestal podría verse fuertemente afectada.
La situación se irá revirtiendo a medida que se normalicen las lluvias, indicó la entidad, pero pidió prestar atención a los síntomas y tomar medidas de saneamiento. A la vez, la sequía en verano también aumentará el riesgo de incendios, por lo que se aconsejó tomar precauciones y prevenciones necesarias.
En cuanto a las precipitaciones recientes, el INTA Concordia señaló que menguaron fuertemente desde julio, y en septiembre hubo niveles cercanos a los normales, que no llegaron a compensar los meses previos.
De ese modo la región entró en sequía, que creció por la fuerte disminución de lluvias en octubre y se mantiene hasta el presente.
(fuente: ambito.com)