La iniciativa fue aprobada con 138 votos afirmativos, 103 negativos y 8 abstenciones y fue girada al Senado, donde se prevé que sea tratada el 14 o el 21 de noviembre. Los votos de los diputados entrerrianos del PJ Juan José Bahillo y Mayra Cresto acompañaron al gobierno de Cambiemos.
La media sanción incluye también modificaciones a Ganancias, Bienes Personales y la adenda al Pacto Fiscal.
Las imágenes de violencia que se vivieron en las inmediaciones del Congreso tuvieron su correlato en fuertes cruces entre diputados.
Luego de una sesión maratónica que llevó más de 18 horas de debate, en la que no faltaron escándalos y momentos de alto voltaje, el oficialismo logró esta madrugada la media sanción del proyecto de Presupuesto 2019, al cabo de una jornada que estuvo teñida por violentos incidentes ocurridos fuera del Congreso.
El proyecto prevé una caída de la actividad económica del 0,5%, una baja del 1,6% en el consumo privado y un desplome del 9,7% en la inversión, además de un dólar promedio de 40,10 y una inflación punta a punta del 23%.
La iniciativa fue aprobada con 138 votos afirmativos, 103 negativos y 8 abstenciones y fue girada al Senado, donde se prevé que sea tratada en el recinto el 14 o el 21 de noviembre.La media sanción incluye también modificaciones a Ganancias, Bienes Personales y la Adenda al Pacto Fiscal.
En los dos proyectos de Presupuesto 2017 y 2018, el oficialismo había cosechado 177 y 165 votos respectivamente, con la ayuda del ala dialoguista de la oposición: este resultado marca un retroceso respecto de los consensos transversales alcanzados durante los dos primeros años de la era macrista.
La media sanción del Presupuesto definido como de «déficit cero» llegó en un momento oportuno para el Gobierno, ya que este viernes se desarrollará una reunión del directorio del organismo en la que se tratará la renegociación del acuerdo de endeudamiento, con la expectativa de que valide un nuevo desembolso de 7100 millones de dólares para el Tesoro Nacional.
Además de los votos propios, el oficialismo sumó el aval de una porción del interbloque Argentina Federal (Justicialista y aliados), de Evolución y algunos monobloques, mientras que las bancadas que hicieron causa común para resistir el proyecto fueron el Frente para la Victoria, Red por Argentina, Frente Renovador, Unidad Justicialista y la izquierda.
La oposición casi logra frenar el inicio de la sesión pero finalmente se juntó un quórum apretado de 129 diputados y se habilitó el debate sesión, mientras afuera comenzaban a despuntar los estrépitos de las primeras corridas y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que alcanzaron su pico de mayor tensión tres horas más tarde.
El clima de confrontación fue una constante desde el primer momento, cuando luego del discurso del miembro informante de Cambiemos, Luciano Laspina (PRO), un grupo de diputados del Frente para la Victoria desplegó banderas de Estados Unidos sobre el hemiciclo del recinto, y luego se acopló la diputada de Red por Argentina Victoria Donda al colocar allí una gigantografía de cartón de la directora del FMI, Christine Lagarde.
Laspina decidió enfocar su discurso en una crítica a los años de «descontrol fiscal» de los gobiernos kirchneristas, y pidió «no castigar al Gobierno que le tocó pagar los platos rotos de la fiesta populista».
El presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda desempolvó el discurso de la herencia recibida, al marcar que el kirchnerismo «dejó casi cuatro puntos de déficit» y un «legado» que fue «inédito», que incluyó una suba del gasto público «del 26 al 46% del PBI».
El primero en responder fue el diputado del Frente para la Victoria Axel Kicillof, que calificó de «fracaso absoluto» el Gobierno de Mauricio Macri, y rechazó que el oficialismo siga montándose en el relato de «la pesada herencia», cuando transcurridos tres años de gestión «empeoraron todo».
«Basta de excusas, llevan tres años de gobierno y rompieron todo», embistió el ex ministro de Economía, que alertó que el presupuesto para el año que viene es «de súper ajuste» que sólo va a «generar más recesión».
El diputado del Frente Renovador Marco Lavagna señaló que la economía del país se encuentra «en el medio de una fiesta populista financiera» que se va a tener que «pagar en algún momento», y en este sentido sostuvo que «no aplica más» el discurso de «la herencia» recibida.
Por su parte, el legislador del bloque Justicialista Diego Bossio sentenció que el Gobierno de Macri «fracasó» y vaticinó que «también fracasará este Presupuesto».
«Vinieron a decir que iban a resolver el tema inflacionario y vamos a tener la inflación más alta desde 1921. Iban a resolver la pobreza y cada vez estamos más lejos de la pobreza cero. Y sobre unir a los argentinos, miren lo que nos pasa en lo cotidiano en este Congreso», indicó.
Un rato antes, el recinto se había convertido en escenario de una trifulca que comenzó cuando varios diputados del FpV y de Red por Argentina se acercaron al estrado del presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, para exigirle que dictara un cuarto intermedio de la sesión hasta tanto cesara «la represión» de las fuerzas de seguridad contra manifestantes en las inmediaciones del Congreso.
Mientras Monzó cavilaba qué hacer, varios diputados se arremolinaron en una gresca que tuvo como protagonistas estelares a los legisladores del FpV Daniel Filmus y Leopoldo Moreau, y al jefe de la bancada del PRO, Nicolás Massot, quien desencajado quedó al borde de los golpes de puño y debió ser sujetado.
Otros discursos del debate
La diputada del Partido Obrero-Frente de Izquierda Romina del Pláopinó que «este presupuesto es un plan de guerra contra el pueblo, que redactaron en Washington y que imponen a los palazos».
Por el Movimiento Evita, Leonardo Grossoenfatizó: «Nos acusan de ser el Club del Helicóptero mientras vacían la plaza a los tiros. El único club del helicóptero que existe tiene a Mauricio Macri de presidente y a Lagarde de socia vitalicia».
Si aprueban esto se cae el país. Y vamos a estar todos con el corazón en la boca, pensando si se cae antes o después de la finalización del mandato del actual Presidente», agregó.
El diputado del Frente para la Victoria Leopoldo Moreau alertó que si se aprobaba el Presupuesto, «se cae el país».
«Y vamos a estar todos con el corazón en la boca, pensando si se cae antes o después de la finalización del mandato del actual Presidente», agregó, tras lo cual aclaró que Unidad Ciudadana no pretende que Macri entregue el poder de manera anticipada.
«Ojalá este modelo económico neoliberal fracase rotundamente así esta sociedad no vuelve a repetir estas experiencias traumáticas que benefician a los grupos más concentrados. Pero acuérdense: van camino a llevar a la sociedad argentina a un colapso», advirtió.
Al momento de los cierres, el jefe de la bancada Justicialista, Pablo Kosiner, cuestionó el proyecto de Presupuesto pero justificó su voto positivo al esgrimir que de no aprobarse la iniciativa, se le estaría entregando al jefe de Gabinete, Marcos Peña, «la libre disponibilidad del 6% del PBI», lo cual a su entender configuraría «una irresponsabilidad».
Uno por uno, cómo votaron los diputados
Con los votos de los diputados entrerrianos del PJ Juan José Bahillo y Mayra Cresto que acompañaron al gobierno de Cambiemos el detalle de la votación es el siguiente: 138 votos a favor, 103 en contra y 8 abstenciones. Así Cambiemos le dio media sanción al proyecto de Presupuesto 2019, en una semana clave para el Gobierno que espera que este viernes el board del Fondo Monetario Internacional (FMI) apruebe definitivamente la ampliación del crédito a la Argentina que quedará en un total de u$s 57.100 millones.
Además de los votos propios, el oficialismo sumó el aval de una porción del interbloque Argentina Federal (Justicialista y aliados), de Evolución y algunos monobloques, mientras que las bancadas que hicieron causa común para resistir el proyecto fueron el Frente para la Victoria, Red por Argentina, Frente Renovador, Unidad Justicialista y la izquierda.
Violenta represión a manifestantes que protestaban contra el Presupuesto
Tras los incidentes, la tensión se trasladó a la comisaría donde se encontraban varias decenas de detenidos
Una violenta represión policial tuvo lugar ayer en inmediaciones del Congreso de la Nación luego de que un grupo de encapuchados infiltrados en la marcha de protesta en contra de la aprobación del Presupuesto 2019 y algunos otros individuos sueltos, arrojaran piedras, palos, botellas y petardos contra las fuerzas de seguridad que se encontraban del otro lado de las vallas, los que también incendiaron algunos contenedores.
Los incidentes dejaron como saldo algunos heridos y alrededor de 30 detenidos, también fueron golpeados y rociados con gas pimienta varios legisladores que intentaban dialogar con las fuerzas del orden.
La reacción de la policía, que incluyó carros hidrantes, motociclistas portando fusiles con balas de goma, bastones y gases lacrimógenos, adquirió una magnitud desproporcionada e iba a dejar varios heridos y otros tantos detenidos, entre ellos los trabajadores de prensa Ignacio “Nacho” Levy, de La Garganta Poderosa, y Fabricio Bacca, delegado de la agencia Télam y uno de los referentes de la lucha de los trabajadores despedidos.
“Es casi un hecho que los servicios infiltrados van a provocar incidentes”, denunció Menéndez
Los incidentes que hasta ese momento se encontraban focalizados en el radio de la sede parlamentaria, derivaron luego en una persecución que obligó a las organizaciones sociales, políticas y sindicales entre las que se encontraban Barrios de Pie, el Movimiento de Trabajadores por el Socialismo, los sindicatos docentes pertenecientes al Suteba y la Ctera, entre otros, a dispersarse por la avenida Rivadavia, y las calles adyacentes, a los fines de lograr eludir el cerco al que venían siendo sometidos.
El hostigamiento se extendió por más de 15 cuadras del epicentro de la discusión en el Congreso, al punto que varias personas fueron golpeadas y maltratadas por uniformados en las estaciones del Metrobús ubicadas a lo largo de la avenida 9 de Julio; en tanto que varias de ellas, integrantes también de La Garganta Poderosa, fueron detenidas en inmediaciones de Carlos Calvo y Lima en el barrio porteño de Monserrat.
Un dato llamativo fue el que daba cuenta que durante la noche martes, previo a la discusión en Diputados del proyecto de la ley de leyes, las inmediaciones del barrio de Congreso aparecieron sembradas con escombros, los que se encontraban almacenados en bolsas colocadas en algunas esquinas o diseminados en las plazoletas de la zona.
Frente a ese escenario que auguraba un accionar represivo -lo que a estas alturas se ha convertido en un clásico de la política de Seguridad del gobierno de Cambiemos-, Daniel Menéndez, de Barrios de Pie, afirmó varias horas antes: “El gobierno quiere ensuciarnos, doy casi como un hecho que los servicios infiltrados van a provocar incidentes” y advirtió que se habían plantado “cascotes” para generar disturbios.
Una vez terminada la refriega, varios organismos de derechos humanos, entre ellos la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, repudiaron “la brutal represión” ofrecieron un listado con los nombres de los detenidos y exigieron su inmediata libertad.
La tensión se trasladó entonces hasta las puertas de la exComisaría 43 de Floresta donde una multitud se hizo presente para reclamar la liberación de los 26 aprehendidos que se encontraban en esa sede.
Los efectivos policiales le negaron el ingreso a la dependencia a las abogadas María del Carmen Verdú (Correpi) y Myriam Bregman (MTS) permitiéndole el acceso solo a la letrada Gabriela Carpineti (Cels), al tiempo que arrojaron gas pimienta sobre algunos de los presentes.
(fuente: ámbito.com y https://www.baenegocios.com)