La venta al exterior acumuló un incremento del 59,3% en el año. De todas formas, advierten que puede deberse a «compras previas» a la cuarentena y la tendencía podría revertirse.
Otra explicación la esbozó el presidente del INV, Martín Hinojosa, quien además de remarcar la existencia de órdenes de compra emitidas previamente a la cuarentena, destacó que “el mercado asiático generó más demanda”, en un contexto en el que en muchos lugares la cuarentena ya finalizó y las economías comenzaron a reactivarse.
Durante 2019, las exportaciones del sector alcanzaron los a u$s1.023 millones, con una especialización en vinos fraccionados (70% del total exportado), seguido del jugo de uva concentrado o mosto, con 14%. Según datos del Observatorio Vitivinícola, durante 2019 el sector vendió 1.200 millones de litros, de los cuales el 26% tuvo como destino el mercado externo.
En ese sentido, al analizar el posible impacto que tendrá el coronavirus en el futuro, detalló que el mercado de Estados Unidos, vende el 78% a través del canal “off trade”, (es decir de botella cerrada, en comercios o supermercados), mientras que un 20% a través del “on trade” (bares, restaurantes y hoteles). En ese caso, presumiblemente el impacto por el aislamiento sea menor.
Distinta puede ser la situación con respecto del Reino Unido, donde las mayores ventas (el 93%), se realizan por el canal “on trade”. “Claramente esta estructura de mercado es muy vulnerable al escenario Covid 19”, aseguraron desde el Observatorio, que remarcaron que “lo propio ocurre con China, que con un 70% de comercialización a través del canal ‘on trade’”, también presenta una estructura de ventas que puede verse resentida severamente en caso de un rebrote.
Consumo interno
Otro factor que evidenció buenas noticias, fue el del consumo interno. Según datos del INV, las ventas en el mercado local se incrementaron en abril un 1,1% en volumen, para redondear una suba del 3,7% en el primer cuatrimestre.
Para explicar el dato, Hinojosa sostuvo que “se compensó la baja en bares y restaurantes con el consumo en casa”. “Se generó un nuevo momento familiar, de consumo hogareño. Ahora hay gente que almuerza y cena con vino aun en días de la semana. La otra explicación es que el vino no subió de precio. Muchas bebidas, tanto alcohólicas como no alcohólicas, aumentaron, pero no fue el caso del vino. Eso permitió ganar una cuota del mercado”, cerró Hinojosa”.
Fuente: Ámbito