
Agustín Pichot es una voz autorizada en el rugby argentino y se destaca por no esquivar temas comprometidos, pocas veces reconocidos por los protagonistas. Hace tiempo en una entrevista, el ex capitán de Los Pumas contó los abusos que sufrió cuando empezó a jugar, lo que habitualmente se conoce como “ritual” o “bautismo”.
“Por eso le mandé un mensaje al papá de Fernando pidiéndole disculpas en lo que me competía a mí, porque en definitiva yo había sido uno de los que había transmitido esa naturalización, desde mi lugar, de alguna forma”, aseguró.
Malos hábitos
En otra entrevista en Pasaron Cosas, Agustín Pichot compartió una cruda reflexión: “Se sumó también a lo de Fernando (Báez Sosa). En un año se dieron dos cosas. El rugby, podemos hablar más filosóficamente, tenía como un halo de los valores y esa parte que yo nunca estuve a favor. Pero una especie de que son valores distintos y ahí me parece que hubo un error grande. Se construyó algo que tiene un montón de cosas buenas y otras que no están buenas. Y en esa parte que no está buena, se naturalizaron. Por ahí escribir un tuit en ese momento que parecía gracioso, que fue hace diez años, que es inaceptable igual, es como que estaba naturalizado. Era lo mismo que agarrarse a piñas en el “Ku” de Pinamar cuando éramos chicos –y lo digo en primera persona– parecía graciosos, y era divertido”.
Fuente: Minuto Uno