NacionalesPolíticaSociedad

En 2026 Argentina registró un femicidio cada 34 horas y un intento de asesinato cada 21 horas

Un relevamiento registró 43 víctimas fatales por violencia de género entre enero y febrero de 2026 y al menos 72 intentos de femicidio en el país.

La violencia de género en Argentina dejó 43 víctimas fatales entre el 1 de enero y el 27 de febrero de 2026, lo que equivale a un femicidio cada 34 horas. El registro incluye 35 femicidios directos, cinco femicidios vinculados, dos casos de instigación al suicidio y un travesticidio, además de 72 intentos de femicidio, es decir, un intento cada 21 horas.

Los datos surgen de un relevamiento realizado por el Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven, que monitorea los casos de femicidios y violencia machista en el país. El informe también advierte que al menos 23 niños y niñas quedaron sin sus madres como consecuencia de estos crímenes.

El documento señala que 17 de las víctimas fatales se registraron solo en febrero, en un contexto que las organizaciones feministas describen como un «recrudecimiento de la violencia de género». El análisis también muestra que el 72% de los agresores eran parejas o ex parejas de las víctimas, una constante en este tipo de delitos.

Respecto del lugar donde ocurrieron los ataques, el 44% se produjo en la vivienda de la víctima, mientras que el 23% ocurrió en el domicilio que compartía con el agresor, lo que confirma el fuerte componente doméstico de estos crímenes.

Denuncias previas y fallas en la respuesta estatal

Otro dato relevante es que el 19% de las víctimas había denunciado previamente a su agresor, lo que reabre el debate sobre la eficacia de los mecanismos de prevención y protección.

Uno de los casos citados en el informe es el de Vanesa López, que fue asesinada a los 39 años en la ciudad de Gualeguay. Según el relevamiento, cuando intentó radicar una denuncia contra su agresor la policía le indicó que regresara otro día. El acusado, Ernesto Fabián Camaño, fue detenido tras el crimen.

Tres femicidios en 12 días

El informe también detalla una serie de hechos ocurridos en la provincia de Santiago del Estero, donde en 12 días se registraron tres femicidios.

Uno de los casos fue el de Ramona Medina, de 65 años, quien había salido a los corsos y luego fue hallada asesinada. El principal sospechoso es Luis Bustamante, que tenía antecedentes de violencia.

En la localidad de Las Tinajas fue asesinada Thania Santillán, de 22 años, presuntamente por su pareja Diego Salto. El caso generó indignación en la comunidad, especialmente después de que un medio local publicara imágenes del cuerpo de la víctima en su portada.

Otro crimen ocurrió en el paraje El Aibe, en el departamento de La Banda. Allí María Fernanda Chazarreta, de 30 años, fue asesinada de 13 puñaladas por su ex pareja, Ramón Jiménez, frente a los dos hijos que tenían en común. La mujer había denunciado previamente a su agresor.

Desigualdades territoriales y acceso a la Justicia

El relevamiento señala que varios de los casos ocurrieron en provincias alejadas de los grandes centros urbanos, donde denunciar situaciones de violencia resulta más difícil y los recursos institucionales son más escasos.

Advirtieron que el acceso a la justicia y a los dispositivos de protección es más limitado en esos territorios, lo que incrementa la vulnerabilidad de las víctimas.

El informe también cuestiona el tratamiento que algunos medios hacen de estos crímenes. Según la organización, la espectacularización de los femicidios puede derivar en revictimización, cosificación de las víctimas y banalización de la violencia.

En ese sentido, reclamaron la implementación de la Ley Micaela en los medios de comunicación, normativa que establece capacitaciones obligatorias en perspectiva de género para funcionarios públicos.

Violencia estructural y condiciones económicas

Desde el observatorio sostienen que los femicidios representan la expresión más extrema de un entramado de violencias estructurales.

También advierten que las condiciones económicas y laborales influyen en la posibilidad de que las mujeres puedan salir de situaciones de violencia. En ese marco, remarcan la importancia de la autonomía económica y de visibilizar las tareas de cuidado, que estiman representan alrededor del 16% del PBI.

(fuente: Bae Negocios)