El 28 de julio de 1849 fundó Urquiza en Concepción del Uruguay un colegio de estudios preparatorios – similar a otro fundado de Paraná -, que luego sería el Colegio Nacional de Uruguay, bajo la dirección de Lorenzo Jordana.
El 15 de octubre del mismo año se inició la construcción del edificio destinado a la institución que finalizó en 1853.
Producida la clausura del Colegio de Paraná, los alumnos de los dos colegios preparatorios fueron reunidos en 1851 en Uruguay en el edificio en construcción, habilitado parcialmente, y los cursos se iniciaron bajo la dirección del doctor Erausquin.
Comienzo de la Obra
En Paraná se habían acumulado materiales destinados a la construcción de un gran edificio escolar, pero debido a divergencias suscitadas acerca de su ubicación, en el seno de la comisión encargada de la obra, Urquiza dispuso su traslado a Uruguay para emplearse en la construcción del edificio para el recientemente creado Colegio Histórico que se levantó en el costado oeste de la plaza General Francisco Ramírez, sobre una manzana que medía 4.830 metros cuadrados, ocupando lo edificado 80 varas cuadradas. «El edificio todo, expresa un informe, se construye de los mejores materiales; siguiendo la arquitectura el orden dórico». Su capacidad fue calculada para 500 alumnos internos. En 1853 se dio término a la obra.
Algo de historia
Por iniciativa del general Justo José de Urquiza, se comenzó a construir en el predio de la antigua iglesia local, frente a la plaza principal de Concepción. Formaba parte de un conjunto de colegios de estudios preparatorios fundados por el general Urquiza en las ciudades de Paraná y Concepción del Uruguay.
En el Colegio Nacional, el más antiguo instituto laico de enseñanza secundaria del país, no sólo se impartía enseñanza para profesiones liberales, sino que se dictaban cursos prácticos sobre comercio e instrucción militar. Algunos de sus alumnos fueron los ex presidentes argentinos Julio Argentino Roca, Victorino de la Plaza, Arturo Frondizi, y Benigno Ferreyra, ex presidente del Paraguay.
En el año 1851 las actividades áulicas comenzaron en este edificio, a pesar de que fuera finalizado recién en 1853.
Un sector del colegio del ala sur fue sede provisoria de la Iglesia Uruguayense desde 1851 hasta 1859, momento en que se inauguró la Basílica de Inmaculada Concepción. Entre 1860 y 1883 el ala norte fue sede de la Legislatura de Entre Ríos, cuando Concepción del Uruguay fue capital de la provincia.Al reformarse la constitución provincial y trasladarse la capital a Paraná, la institución recuperó el uso de la totalidad del edificio.
Con motivo del asesinato de Urquiza en 1870 y la revolución en Entre Ríos, el edificio del colegio sufrió importantes deterioros al ser utilizado como espacio de resistencia y defensa. En 1871 se realizaron trámites para su reparación y ampliación; iniciándose las obras en octubre de 1873. Hacia 1874 ya se había construido un primer piso a lo largo del frente principal y se habían realizado las ochavas para ajustarse a las nuevas disposiciones municipales.
Esta obra fue realizada por José Fossati sobre proyecto de José Melitón González, presidente del Departamento Topográfico de Entre Ríos.
Hacia mediados de la década del ’70 se suprimieron los internados en colegios secundarios. Esta cuestión y los problemas edilicios generados por el paso del tiempo llevaron a realizar gestiones para la reforma de la casa de estudios.
Pero la disposición espacial subsistió hasta las reformas realizadas a partir de 1935.
Debido al notable deterioro informado por las autoridades tomó intervención el Ministerio de Obras Públicas de la Nación, ordenando desalojar el edificio.
Las nuevas obras se extendieron hasta 1942. El edificio fue demolido íntegramente con excepción del frente y el mirador. En la nueva construcción y al desaparecer las habitaciones del internado de las alas norte y sur, se construyeron amplias galerías con arquería de medio punto.
2014: Se terminan las obras de refacción y puesta en valor del edificio
En mayo se terminan de las obras para la puesta en valor del Colegio Nacional Justo José de Urquiza, en Concepción del Uruguay, construido en 1849 y declarado Monumento Histórico Nacional. En este claustro, escenario de importantes pasajes de la historia argentina, se están renovando más de 7.000 m2 de revestimientos de fachadas, galerías y patios. La empresa Molinos Tarquini participó con sus productos en esta obra, así como en la reciente intervención de la Basílica Inmaculada Concepción -cuyas tareas terminaron en diciembre último-. Ambos edificios vecinos se ubican frente a la plaza principal, constituyendo un conjunto de enorme valor patrimonial y turístico de la ciudad entrerriana.
En los últimos años se han concretado varias obras de restauración y puesta en valor de importantes edificios públicos de valor patrimonial en la ciudad de Concepción del Uruguay, Entre Ríos, como la Escuela Normal Mariano Moreno y la Basílica Inmaculada Concepción. Además, se están terminando para el mes de mayo de 2014 las obras en el Colegio Nacional Justo José de Urquiza, que consisten en la puesta en valor de su vasto frente hacia la plaza principal y calles vecinas, patios interiores y galerías del claustro, una obra que esperaba su turno desde la última refacción y ampliación realizada por 1942.
Este edificio -declarado Monumento Histórico Nacional-, fue fundado por el Gral. Justo José de Urquiza en su mandato como gobernador de Entre Ríos, y terminado en 1849. Es el colegio laico más antiguo del país y hoy es una de las atracciones turísticas del circuito histórico que reconstruye la huella de Urquiza, junto con los palacios San José y Santa Cándida. El Colegio fue escenario de varios pasajes de la historia nacional, como el enfrentamiento armado de 1852 entre la Confederación Argentina y la provincia de Buenos Aires, donde uno de los cantones de defensa se organizó en el colegio. Posteriormente, luego del asesinato de Urquiza en abril de 1870, las fuerzas de Ricardo López Jordán atacaron la ciudad el 12 de julio de ese año, y otra vez el mirador se convirtió en refugio y último bastión de las tropas de la resistencia.
Néstor Bourband, técnico en turismo a cargo de las visitas al Colegio, explica: «Urquiza creó esta institución con clara visión de la incidencia de la enseñanza como medio de progreso, en una ciudad que por entonces tenia 2.500 habitantes y en el internado llegaban a alojarse hasta 420 alumnos que provenían de todo el país y países vecinos. Desde su inauguración y sobre todo en el periodo de apogeo hasta los años ’80, se convirtió en el cuadro de honor de la enseñanza media argentina, junto al Nacional de Buenos Aires y al Colegio Monserrat de Córdoba. En los claustros de Concepción del Uruguay se formaron en la carrera de literatura, destacados escritores como Olegario Andrade, Jose Sixto Alvarez -Fray Mocho-, Eduardo Wilde y Martín Coronado. Varias generaciones de funcionarios destacados de nuestra historia fueron también alumnos, como tres presidentes de la Nación -Julio A. Roca, Victorino de la Plaza y Arturo Frondizi- y un presidente del Paraguay -Benigno Ferreyra- así como gobernadores de varias provincias y ministros de la Corte Suprema de Justicia», concluye.
Las obras de puesta en valor
Las obras de puesta en valor comenzaron en agosto de 2013 y fueron encargadas por la Dirección General de Arquitectura de la Provincia de Entre Ríos, que depende de la Subsecretaria de Arquitectura y Construcciones a cargo de Alicia Benitez de Feltes. La licitación fue adjudicada a la empresa constructora COPUL, cuya directora de obra es la Arq. Noelia Bilibio. Los trabajos de restauración de frentes y revestimientos del Colegio Nacional fueron encomendados a la empresa de Revestimientos de Entre Ríos representante de Molinos Tarquini para esta provincia. Es una obra importante por la vastedad de las superficies, de más de 7.000 m2 de revestimientos, donde también se restauraron molduras y balaustres. Se utilizaron productos de última generación, con granulometría símil original, manteniendo siempre el espíritu de la fachada histórica. Para ello se hicieron cateos y se analizó la granulometría y el color en el laboratorio de Molinos Tarquini en su planta de San Martín, Prov. de Buenos Aires. El color de tonalidad rojiza era el favorito de Urquiza, utilizado como símbolo cromático tradicional que se aplicaba a los uniformes de sus tropas como a los múltiples edificios que encargara en su gestión, como la Basílica de Concepción del Uruguay o el Palacio San José, su residencia rural. También se han puesto en valor el salón de Actos Alejo Peiret, para 400 personas y la biblioteca Alberto Laroque con mobiliario en base a anaqueles de cedro y vidrio biselado, de más de 40.000 volúmenes. En pocos meses más se terminarán las obras de restauración y estarán nuevamente habilitados el Museo de Ciencias Naturales Pablo Lorentz y el Museo Historico Evocativo.
La extensa fachada del Colegio Nacional, de una cuadra entera hacia la calle Urquiza, se enfrenta a la plaza principal y se completa con otro edificio de gran valor patrimonial recientemente restaurado, la vecina Basílica Inmaculada Concepción. Este templo había sido encargado también por el presidente de la Confederación Argentina y fue terminado en 1857. Las obras en la Basílica fueron realizadas por el Gobierno de la Provincia de Entre Ríos, a través de la Secretaria de Obras y Servicios Públicos y la Subsecretaría de Arquitectura y Construcciones, y también tuvo la participación de la empresa de Jorge Galfrascoli, trabajando con productos de la línea Restauro de Molinos Tarquini.
Otras obras de valor patrimonial recientemente terminadas en Entre Ríos con productos de Molinos Tarquini son la Iglesia San José de Gualeguay -de 8.000 m2 de revestimiento-, el Banco Nación de Concordia -3.600 m2 de revestimiento Neo París proyectado- y la Municipalidad de Gualeguaychú. El Ing. Carlos Tarquini, directivo de Molinos Tarquini, concluye: «Nuestra firma continúa aportando la experiencia de décadas en el desarrollo de productos especialmente concebidos para el patrimonio histórico. Estamos muy orgullosos de colaborar con la restauración de varios de los valiosos edificios patrimoniales de la provincia de Entre Ríos y de estar presentes en todo el país».
(fuentes: Archivo Entre Rios, https://www.arquimaster.com.ar y http://argentinapatrimonial.blogspot.com)
Esta nota fue publicada por la revista La Ciudad el 15/10/2019