No todo es soja en la Argentina. Si bien es el sector que más dólares genera, las economías regionales juegan un rol fundamental en el ejido productivo del país, como generadoras de empleo, arraigo y diversificación. En este marco, una buena noticia es que de acuerdo al Monitor de Exportaciones de las Economías Regionales (MEER), elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) en base a datos producidos del INDEC, en agosto de este año las exportaciones acumuladas en los últimos 12 meses de las economías regionales de Argentina crecieron 8,4% en dólares y 3,1% en toneladas. Si bien hay muchos sectores afectados por el salto del dólar, lo cierto es que otros tantos hoy están pasando un buen momento de la mano de la salida exportadora.
Los datos que mira CAME y el Gobierno hacia adelante es que en los últimos 12 meses, de los 31 complejos productivos analizados, 20 mostraron crecimiento y 11 mostraron caídas (en dólares). Justamente la agenda de trabajo en lo que queda del año y con una visión a largo plazo de la secretaria de Agricultura será apuntalar a aquellos sectores de las economías regionales que no crecieron en envío o ingresos o que directamente trabajan con márgenes negativos. Es que el conflicto Rusia– crania cambio el mapa del comercio mundial y eso también influye en las economías regionales en forma directa.
El propio secretario de Agricultura, Juan José Bahillo, adelantó que se está estudiando cada uno de las economías regionales para identificar fortalezas y debilidades, para a partir de ahí comenzar a trazar un hoja de ruta con medidas concretas para el sector.
En este marco la semana pasada Bahillo recibió a los líderes de Economías Regionales de CAME y luego del encuentro quedaron varios puntos a ser analizados por el funcionario. “Al abordar el estado de situación de los diferentes complejos productivos, se subrayaron problemas como la falta de mano de obra para tareas estacionales, la cual continúa pese a la compatibilidad de los planes sociales con el trabajo rural registrado; la importación de productos como yerba mate, aunque exista stock suficiente para abastecer al mercado interno; el faltante de insumos y los aumentos diarios de precios en dólares, al no contar con un tipo de cambio único; y la preocupación por el proyecto de Ley de Humedales, que supone prácticas que no se han consensuado previamente con todos los actores productivos. Para resolver estos inconvenientes, los productores propusieron incorporar dentro de la compatibilidad a los beneficiarios de la Prestación Alimentar -considerándose la cercanía de la cosecha de muchos productos regionales-; implementar un sistema de Licencias No Automáticas para todas las economías regionales, lográndose el compromiso de los funcionarios de la cartera de Agricultura para la agilización de las SIMI; ordenar la macroeconomía y contemplar un tipo de cambio único; y participar del debate de la Ley de Humedales, ya que las producciones regionales pueden desarrollarse de forma amigable con el ambiente y la sociedad”, detallaron desde la entidad.
Fuente: Ámbito
