Una reciente investigación del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) confirma que, pese al discurso oficial sobre la desburocratización y racionalización del Estado, durante la gestión de Cambiemos aumentó la plantilla estatal en un 3%. Así, el Gabinete del presidente Mauricio Macri “es uno de los más grandes de América latina, y también de Argentina desde la vuelta de la democracia”.
El presidente electo Alberto Fernández hizo fuertes declaraciones en ese sentido, prometiendo revisar los nombramientos de último momento realizado por una administración de salida, denunciando que además se trata de altos cargos “con cifras siderales de sueldos”. El titular del Ministerio de Modernización, Andrés Ibarra, respondió matizando el informe y destacando los logros del oficialismo en cuanto a digitalización y simplificación de los trámites.
El informe del Cippec forma parte del documento “GPS del Estado-Radiografía y balance de la Administración Pública Nacional 2015–2019. El círculo vicioso entre el deterioro fiscal y el escaso desarrollo de las capacidades estatales”, elaborado por Gonzalo Diéguez, José Gasparin, Jimena Rubio y Lucía Aruanno.
El texto afirma que durante la gestión Cambiemos “no hubo un patrón de reducción, y por el contrario, se generaron costos para hacer políticas públicas, porque persistieron las dificultades para plantear propuestas de largo plazo y construir confianza, al mantener una burocracia tan inestable que afecta no sólo a los cargos políticos, sino también técnicos”.
Entre otros elementos, se destaca la expansión de la Administración Pública Nacional (APN) durante el mandato de Macri (aumento del 3% en comparación con 2015), al tiempo que se denuncia la inestabilidad en los cargos (sólo el 24% de los funcionarios mantuvieron sus cargos los 4 años) y la alta proporción de mandos nombrados de manera “transitoria” (de 87 a 91%).
Durante el primer año de gestión macrista, la APN creció en todos sus niveles: en cantidad de ministerios (de 18 a 23), de secretarías (de 69 a 85), de subsecretarías (de 165 a 204), de direcciones nacionales (de 290 a 398) y de direcciones generales (de 127 a 144). En los dos primeros años de gestión la estructura pública aumento un 32% para luego reducirse a un 22% en los últimos dos años.
Uno de los logros que destaca la gestión macrista en relación con la administración pública tiene que ver con la reducción del gasto que implica respecto del PBI, pasando del 24% en 2015 al 21% este año (aún con el aumento del personal del 3%). Pero también se redujeron los ingresos de la APN en un 5% en términos reales, lo que deterioró el resultado fiscal 215/2018.
Mientras los ingresos de la Administración Pública Nacional disminuyeron a un ritmo promedio del 5% en términos reales, los gastos lo hicieron al 2%, deteriorando así el resultado fiscal para el período 2015-2018. En este sentido, si bien se contrajo el gasto público en áreas como las de subsidios (del 21 al 10%), se multiplicó el gasto en servicios de deuda externa (de 8 a 18%). En resumidas cuentas, también en cuanto al resultado fiscal de la APN los resultados son peores que en 2015. Según el Cippec, “el resultado fiscal de la Administración Pública Nacional, no incluye ni empresas, ni organismos descentralizados, ni provincias ni municipios, pasó de un déficit de 3,7% del PBI en 2015 a 5,6% en 2018, y se prevé que cierre 2019 con un resultado negativo que rondaría 4% del PBI”.
(fuente: https://informepolitico.com.ar/)
