Elvio Guía, vicepresidente de la Federación Agraria, analizó la difícil situación que provocan las intensas precipitaciones y el calor extremo. El desborde de ríos y arroyos, además del deterioro de los caminos rurales, son los principales problemas.
El 8 de febrero habrá una reunión entre los productores y la FAA.
“La ganadería está complicada por los márgenes de los ríos y arroyos, tanto interiores como exteriores”, analizó Elvio Guía, vicepresidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), en una entrevista con EL DIARIO. En este sentido mencionó que la mayoría de los canales que recorren la provincia aparejan conflictos con el desborde de su caudal por las intensas precipitaciones.
“La zona de los bajos, por ejemplo cerca del arroyo Gualeguay o Villaguay, siempre trae complicaciones, la hacienda queda prácticamente sin tierra, pero la gente que maneja estos campos conoce de estas contingencias y saben minimizar las pérdidas”, pero contó que un lugar que presenta complicaciones es la zona de Paranacito: “Allá se junta el agua del Uruguay, del Paraná más el Gualeguay y alguna sudestada, prácticamente no queda tierra seca para poder tener los animales ahí”.
Sobre las temperaturas extremas y las complicaciones que conllevan para los animales, Guía sostuvo que “hasta el momento no tuvimos reportes de cantidades alarmantes de animales muertos, los pocos que se dan son por estrés calórico, y sobre todo lo que es feedlot, por el hacinamiento y la falta de infraestructura”.
Al mismo tiempo explicó que “estos episodios se dan en su mayoría cuando los animales están listos para la faena, ahí son más proclives, eso pasó con el vacuno en Liniers, sumado a la negligencia de cargar el camión al mediodía con el calor que hacía”, dijo en virtud de la pérdida de casi un centenar de cabezas de ganado en Buenos Aires.
CAMINOS. La otra complicación que deben afrontar los productores agropecuarios es el desafío para trasladar el ganado y las cosechas por los caminos rurales entrerrianos y algunas rutas provinciales que se ven afectadas por las inclemencias del tiempo y las constantes lluvias. “La situación de los caminos es grave, no se puede llegar a muchos campos”, aseguró Guía.
Según la Dirección Nacional de Vialidad y de la Dirección provincial de Vialidad de Entre Ríos, la provincia cuenta con una red vial que abarca 29.209 kilómetros. Solo el 12% (3.633 km) corresponden a caminos asfaltados, el 13 % (3.767 km) a caminos mejorados y el 75%, es decir 21.809 km, son de tierra.
El productor lechero posiblemente sea de los más afectados, ya que los excesos hídricos repercuten negativamente en los litros de leche por vaca y todavía debe tener el desafío de poder sacar su producción todos los días hasta la ruta.
“El tema de la infraestructura es lo más grave de la provincia, los caminos, para llegar en tiempo y forma, hoy son imposibles”, aseveró el directivo.
COSECHA COMPLICADA. En relación a la cosecha de la segunda siembra de soja y trigo, el vicepresidente indicó que “está complicada producto de las precipitaciones y altas temperaturas que han hecho que se hayan malogrado muchos lotes”, y agregó: “Hicimos relevamientos en la zona del departamento Uruguay y Colón, donde de la soja de segunda prácticamente no ha quedado nada”.
Respecto al arroz, si bien es menester el agua para su producción, los días nublados complican a este cereal. Algunos especialistas apuntan que el cultivo es amarillento, con lento crecimiento por la falta de radiación y con problemas de malezas.
REUNIÓN. Elvio Guía informó que el 8 de febrero la FAA se reunirá con productores agrícolas de toda la provincia para analizar si amerita o no hacer el pedido de emergencia agropecuaria para la zona de los departamentos Uruguay, Colón y La Paz. “La emergencia se puede pedir a nivel provincial para todas las actividades, a nivel departamental para algunas o bien a nivel distrito. Es decir que se puede puntualizar bien en un foco, algo que se está haciendo en la zona de Santa Ana o Basavilbaso”, concluyó.
Pronóstico
Desde la Bolsa de Comercio de Rosario pronosticaron que después de la segunda semana de febrero cesarían las precipitaciones, que hasta ese momento seguirán siendo por encima de lo normal.
José Luis Aiello, doctor en Ciencias Atmosféricas dijo que el alivio de las lluvias “van a contribuir a bajar la gran presión hídrica que domina a todas las provincias de la región pampeana y al norte del país. Hasta el momento los mecanismos que favorecen a las lluvias están muy activos. Del Pacífico, se prevé que El Niño nos acompañe hasta el fin de la campaña. El Atlántico también se suma con ingresos de aire húmedo desde el este. De todas maneras, insiste en la gran inestabilidad que tiene la atmósfera y en que se presentarán pulsos secos durante febrero”.
(fuente: https://www.eldiario.com.ar)