Apedido de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER), se concretó este lunes un encuentro con autoridades de la Dirección Provincial de Vialidad con el objetivo de analizar la situación de los caminos rurales y plantear las principales dificultades que atraviesa el sector.
Del encuentro participaron el titular del organismo vial, Exequiel Donda; el subdirector, José Palacios; y el jefe de Conservación, Fabián Ocampo. En representación de FARER asistieron su presidente, Sergio Dalcol, junto a dirigentes de distintas sociedades rurales entrerrianas.
Desde la entidad gremial indicaron que durante la reunión “se expresó la inquietud del estado de los caminos rurales y de las dificultades de cada zonal, que son coincidentes en los puntos centrales. Estos inconvenientes se producen básicamente por dificultades en la ejecución de las partidas por burocracia propia del Estado; falta de maquinarias y de personal especializado”.
Dalcol señaló que el intercambio permitió poner sobre la mesa diagnósticos compartidos, aunque también evidenció la necesidad de avanzar hacia cambios estructurales en el sistema de mantenimiento de la red vial rural.
“El diálogo fue franco y abierto donde se encontraron coincidencias de diagnóstico y por otro lado la necesidad de ir hacia un nuevo modelo de gestión de los caminos rurales, pero hasta que esto suceda tratar de mejorar y eficientizar los recursos limitados fundamentalmente a través de una comunicación fluida, reflotar los consejos consultivos y realizar reuniones con las máximas autoridades en el terreno en forma periódica para delinear políticas para problemáticas específicas”, sostuvo.
Durante la reunión también tomaron la palabra presidentes y representantes de diversas rurales que viajaron hasta Paraná para exponer la situación que atraviesan productores y familias en distintos departamentos de Entre Ríos. En ese intercambio, describieron tanto problemáticas generales como casos puntuales, delineando un panorama complejo de la red vial.
El titular de FARER admitió que el encuentro dejó sensaciones encontradas en la dirigencia rural. “Si bien el diálogo fue abierto y positivo, nos retiramos con sensaciones ambiguas. Por un lado, abatidos por el trabajoso camino que venimos transitando y que aún nos resta recorrer, pero, por el otro, con una luz de esperanza de mejorar en algo la situación actual hasta que el nuevo esquema se ponga en funcionamiento”, expresó.
Desde la federación remarcaron que el estado de los caminos rurales constituye una problemática estructural que impacta de manera directa en la producción, la logística del sector agropecuario y la vida cotidiana de miles de familias que viven y trabajan en el campo entrerriano, dado que por esas vías no sólo circulan granos, hacienda y maquinaria agrícola, sino también docentes, estudiantes, trabajadores y vecinos que dependen de su transitabilidad para sostener el arraigo y la actividad en el interior de la provincia.
En ese marco, FARER reafirmó su compromiso de continuar impulsando gestiones y promoviendo espacios de diálogo que permitan mejorar el sistema de mantenimiento y gestión de los caminos rurales.
“El desarrollo productivo de Entre Ríos y la calidad de vida en las zonas rurales están íntimamente ligados a la infraestructura vial. Por eso seguiremos insistiendo en la búsqueda de soluciones concretas que permitan sostener la producción, el trabajo y la vida en nuestras comunidades”, señalaron desde la entidad.