Paralelamente, sólo en el primer semestre de este año se duplicó la cantidad de bienes comprados en el exterior, lo que advierte sobre el impacto que algunas plataformas o sitios extranjeros están teniendo en la economía local. ¿Qué le queda a la industria nacional?
Los argentinos cambiaron considerablemente su forma de consumir. Un informe realizado por la firma Pórtico 8 estimó que en los últimos meses hubo una explosión en la compra de bienes al exterior, mientras que la mayoría de los ciudadanos ya no prioriza las marcas a la hora de elegir un producto, sino los descuentos.
“De acuerdo a un estudio de Kantar Argentina, el 65% de los consumidores declaró que prioriza promociones y descuentos, mientras que el 45% resignó marcas habituales para optar por alternativas más económicas. Esta resignificación de la compra también se refleja en las frecuencias, ya que más del 60% realiza provistas semanales y apenas el 4% se stockea para un par de meses, según la consultora Focus Market”, indicó el relevamiento, que analiza el consumo en el primer semestre.
El estudio estimó que el cambio de consumo se explica por la incertidumbre económica y la alta inflación que el país registró en los últimos años. Ante la pérdida de poder adquisitivo, las personas comenzaron a ajustar y replegar sus gastos.
Desde Pórtico 8 recordaron que el país viene de registrar cuatro trimestres de consumo a la baja, aunque señalaron que en los primeros seis meses de este año la tendencia se empezó a revertir, con un “repunte moderado”. El 60% de las categorías analizadas –como alimentos, bebidas, artículos de cuidado personal y del hogar– tuvo un crecimiento en volumen de compra durante el primer bimestre del año.
Paralelamente, y en medio de un contexto de reajuste interno, las compras en el exterior a través del sistema courier ganaron protagonismo y marcaron un hito en el consumo digital: datos oficiales muestran que entre enero y abril de este año los argentinos realizaron 402.646 operaciones de importación personal por esta vía, con un volumen total de 59,8 millones de dólares. La cifra duplica los envíos de todo 2024, cuando se registraron 186.528 operaciones por 30,8 millones de dólares.
“Las causas de este fenómeno son múltiples. A fines de 2024, el Gobierno nacional eliminó el Impuesto PAÍS para este tipo de operaciones, amplió el límite del valor FOB de 1.000 a 3.000 dólares por envío, y eximió del pago de aranceles a los paquetes de hasta 400 dólares, siempre que no superen los cinco envíos anuales por persona. Estos cambios facilitaron el acceso directo a productos antes restringidos y dinamizaron el canal minorista internacional”, observaron desde Pórtico 8, al tiempo que también mencionaron que el bajo valor del dólar ayuda a este crecimiento.
Los rubros más demandados mediante el sistema courier (que es un servicio de transporte y entrega de paquetes tanto a nivel nacional como internacional) fueron bienes de capital (26,49 millones de dólares), electrónica (21,77 millones de dólares) y bienes de consumo (24,96 millones de dólares), destacándose artículos como computadoras, indumentaria, juguetes, calzado y herramientas especializadas. En tecnología, las diferencias de precio son notorias, pues un celular de alta gama que en Argentina puede costar hasta 2.500 dólares se consigue en Estados Unidos por apenas 1.011 dólares.
“Aunque inicialmente el courier era un recurso de consumidores expertos, en 2025 se consolidó como una opción transversal, adoptada por familias de clase media que encuentran en el exterior mejores precios y variedad frente a un mercado local aún limitado por altos costos”, explicaron desde la empresa.
Y concluyeron: “Sin embargo, este auge también plantea desafíos. Por un lado, podría profundizar la competencia con el comercio local, especialmente en sectores donde la industria nacional no logra igualar en precio o calidad. Por otro lado, obliga al Estado a monitorear el sistema para evitar abusos, fraudes o desequilibrios fiscales”.