A 68 años del ataque militar contra la población civil en Plaza de Mayo, que provocó la muerte de 300 argentinos, se realizó un sentido homenaje a las víctimas.
En una nueva conmemoración del bombardeo a Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955, que dejó como saldo 300 argentinos muertos y miles de heridos, la Secretaría de Derechos Humanos solicitó a la Justicia que los hechos sean investigados como crímenes de lesa humanidad y que se realice un juicio por la verdad para que se reconozcan lo sucedido y se repare a las víctimas luego de “tantos años de impunidad”.
El pedido se realizó durante un acto en homenaje a las víctimas que tuvo lugar en la misma Plaza de Mayo con el lema “No nos han vencido”, donde dirigentes y militantes convocados por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE Capital), la Central de los Trabajadores de la Argentina (CTA) y otros sectores sindicales, se reunieron desde el mediodía en el cruce de Balcarce e Hipólito Yrigoyen para repudiar el mayor ataque terrorista de la historia argentina, cuyo objetivo fue derrocar y matar al entonces presidente, Juan Domingo Perón.
Aquel 16 de junio, catorce toneladas de bombas tuvieron como blancos principales la Casa Rosada, el Ministerio de Ejército, la residencia presidencial, entre otros puntos. El mayor número de víctimas se registró en la zona de Plaza de Mayo, donde ese mediodía se realizaba un acto de apoyo a Perón.
El ataque fue el preludio del derrocamiento de Perón, en septiembre del 55, y la instauración de la dictadura autodenominada “Revolución Libertadora”.
“Tantos están acá hoy recordando y demostrando que tienen memoria. Por eso vamos a gritar bien fuerte por las víctimas del cobarde bombardeo a Plaza de Mayo. Presentes ahora y siempre”, dijo, desde el escenario montado frente al Ministerio de Economía, Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.
Del acto participaron también el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti; el titular de ATE Capital, Daniel Catalano; el dirigente de la CGT y titular del gremio de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid; Alejandro Amor, dirigente de Sutecba; el referente de UPCN Fernando Barrera, y Daniela Marino, presidenta de la Asociación de Familiares Víctimas del Bombardeo del 16 de junio de 1955.
La solicitud para que el ataque se investigue como crimen de lesa humanidad y se realice un juicio por la verdad fue presentada por la Secretaría de Derechos Humanos ante el Juzgado Federal 6 de la Ciudad de Buenos Aires, con el acompañamiento de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos (APDH) y familiares de las víctimas.
En el escrito presentado, se sostiene la necesidad de “esclarecer estos crímenes basada en el derecho a la verdad de las víctimas, sus familiares y la sociedad argentina”.
“A pesar del tiempo transcurrido, estos hechos nunca fueron investigados. Aunque es claro que los responsables materiales e intelectuales en su mayoría ya han fallecido, el Estado tiene la obligación de investigar, juzgar, sancionar y reparar los crímenes de lesa humanidad”, instó la Secretaría.
En paralelo al requerimiento del área que conduce Pietragalla Corti, la APDH pidió ante los tribunales federales ser reconocida como querellante en la causa “Bombardeo de Plaza de Mayo”. En su presentación, el organismo calificó al ataque como “un crimen que permanece impune y que fue silenciado por décadas por los golpistas, sus instigadores y cómplices”.
Por eso, juzgó necesario que la Justicia lo investigue. “A 68 años de aquel crimen perpetrado por la Marina de Guerra y la Fuerza Aérea, agentes estatales que, con total crueldad y absoluto desprecio por la vida humana, no trepidaron en arrojar toneladas de bombas y disparar sobre población civil inerme, provocando centenares de muertos y más de mil quinientos heridos y mutilados”, la APDH reclamó que “se abra un juicio por la verdad, para que se investigue, juzgue y condene ese hecho criminal inédito y se repare al menos desde lo simbólico tamaña barbarie”.
Fuente: Primereando