El país registra una de las tasas de fecundidad más bajas de América Latina y lidera en hogares unipersonales
El informe de la Red de Institutos Universitarios Latinoamericanos de Familia (REDIFAM) y la Universidad Austral, difundido por el Día Mundial de la Población, advierte sobre el impacto del envejecimiento poblacional y la transformación de los vínculos familiares. La tasa bruta de natalidad en la Argentina cayó a 9,9 nacimientos por cada 1.000 habitantes, una de las más bajas de la región.
Cambios profundos en la dinámica poblacional
En 2005, el país registraba 710.000 nacimientos anuales. Esa cifra aumentó a 750.000 en 2014, pero luego descendió de forma sostenida, hasta llegar a 490.000 en 2022, según el Ministerio de Salud. La caída se profundizó después de la pandemia.
Además de la baja natalidad, la esperanza de vida alcanzó los 78 años y la edad mediana se ubica en 32,9 años, lo que confirma una tendencia hacia una sociedad cada vez más longeva. En este escenario, se consolida una relación 1 a 1 entre nacimientos y defunciones. En Uruguay, incluso, hubo más muertes que nacimientos en 2022.
Aumentan los hogares unipersonales
La Argentina también lidera el crecimiento de los hogares unipersonales en la región. Pasaron del 13% en 1991 al 24,6% en 2022. Al mismo tiempo, los hogares nucleares (padres e hijos) se redujeron al 17%, y los hogares extendidos se mantuvieron en torno al 17%.
Este cambio refleja un nuevo estilo de vida y plantea desafíos en el acompañamiento de personas mayores. La tasa de dependencia —que mide la relación entre la población económicamente activa y la que no lo está— permanece baja, pero podría tensionarse a medida que crece la proporción de adultos mayores.
El desafío de las políticas de cuidado
“ Argentina ya no es un país joven. Debemos repensar nuestros sistemas de salud, laboral, previsión social y cuidado familiar”, afirmó Lorena Bolzon, presidenta de REDIFAM y decana del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral.
Por su parte, la doctora Dolores Dimier advirtió que el envejecimiento no es solo un fenómeno demográfico, sino un desafío social integral. Sostuvo que la baja tasa de dependencia abre una oportunidad para anticipar políticas públicas que fortalezcan los servicios de atención y acompañamiento a personas mayores.
Prepararse para una población envejecida
Según las proyecciones, para 2040 el 20% de la población argentina tendrá más de 60 años. “Hay que prepararse para la consolidación del envejecimiento poblacional. Horrorizarse por la caída de la natalidad no sirve”, señaló la socióloga María Nieves Puglia, directora de Género de la ONG Fundar.
Hoy el 70% del cuidado de personas mayores recae en las familias, y sobre todo en las mujeres. En promedio, ellas dedican 6 horas y 31 minutos diarias a tareas no remuneradas de cuidado, mientras que los hombres destinan 3 horas y 40 minutos, según datos del Indec.
Puglia remarcó que la Argentina necesita una estrategia nacional de cuidados, como la que implementó Costa Rica. “Hace falta infraestructura, centros de día, residencias de larga estadía, fortalecer el sistema previsional y mejorar los servicios de salud. No se trata solo de vivir más, sino de vivir mejor”, concluyó.
(fuente: https://www.baenegocios.com/)