
«¡Muy bien… falta distribuir mejor!», así se refirió en sus redes sociales el historiador económico Marcelo Rougier, uno de los mayores especialistas del país en temáticas vinculadas a la industria, al citar la noticia de que, en octubre, la industria argentina había sido la segunda con más crecimiento en el mundo.
Según señala a Ámbito Pablo Ferrari, investigador de esta casa de estudios, “la salida de la Convertibilidad en 2002 fue una instancia de gran regresividad en los ingresos, debido a la devaluación abrupta y desocupación, que generaron un salario que se desplomó y muy baja distribución ingreso”. Tras ello, Ferrari sostiene que “vino una leve recuperación con el gobierno de Eduardo Duhalde, sobre todo por los aumentos decreto, mientras que en el proceso de los gobiernos kirchneristas se dan dos hitos como el regreso a las paritarias y la suba del Salario Mínimo, lo cual genera una redistribución incluso dentro de la clase trabajadora”. A todo ello, apunta el investigador “se sumó el crecimiento de la actividad, la caída en la desocupación y un incremento del trabajo registrado, lo que llevó a una redistribución en ascenso, exceptuando períodos puntuales como los de la crisis internacional de 2009”.
Dicho ascenso finalizó en 2015, aunque no el crecimiento de la actividad económica una vez finalizado el gobierno de Cambiemos y la pandemia. El actual modelo de alto crecimiento y aumento del trabajo combinado con baja redistribución. definido también por los investigadores del Conicet Martín Schorr y Francisco Cantamutto como “neodesarrollista”, parece exhibirse así como el característico del actual gobierno, a la espera de los datos del último año de gestión, que consolidarán o modificarán este trazado.
Fuente: Ámbito