En un contexto de profunda paralización económica producto del aislamiento para prevenir el coronavirus, la producción industrial sufrió en abril su peor baja desde 1993, cuando comenzó a construirse el indicador del sector que publica todos los meses la consultora Orlando Ferreres.
En el mismo sentido, también se vio sumamente perjudicado el sector de Minerales no metálicos, que cayó un 54,2% arrastrado por la crisis en el sector de la construcción y la menor demanda de cemento.
Si bien todos los rubros mostraron pérdidas según el IPC de Orlando Ferreres, la industria farmaceútica y la alimenticia cayeron apenas 2,5% y 3,8%, siendo los sectores que menos sufrieron las consecuencias de la pandemia.
Respecto a las perspectivas a futuro, el informe destacó que durante el corriente mes de mayo, las restricciones en varias ramas fueron flexibilizadas, y sectores que detuvieron su producción durante abril -como el automotriz, el de electrodomésticos, el de caucho y neumáticos o el tabacalero-, están reactivando sus plantas.
«Así, esperamos que abril será el punto crítico de la crisis, y que en los próximos meses veremos una recuperación. La forma y velocidad de ésta recuperación dependerá principalmente de cómo se lleven a cabo el levantamiento de las restricciones», concluyeron.
Fuente: Ámbito