«En la adolescencia se necesitan espacios diferenciados y no compartidos con la familia. Es frecuente el cambio de horarios, que se viva a contramano de los demás en la casa para usar los espacios en momentos de silencios o tener la casa disponible para conectarse con sus amigos, ya que están todos encerrados por la cuarentena», dijo a Télam Agustina Cermade, psicóloga especialista en adolescentes.
En este mismo contexto, enfatizó que la necesidad de este espacio «no quiere decir que la familia tiene que desaparecer, siguen siendo dependientes y necesitan de la familia presente». Además, hizo énfasis en que «hay que ofrecer terrenos para la charla y que no haya otros estímulos. Aprovechar como un momento privilegiado para la comunicación, contarse algo del día, compartir frustraciones y enojos en esta situación»
Asimismo, Cermade aseguró que los adultos no deben hablar con los adolescentes desde un lugar «moralista».
«El mayor padecimiento de los adolescentes no está en el aislamiento social, porque se genera un contacto por redes con amigos, sino más bien el padecimiento corporal, no estar cerca del otro. En la adolescencia es un momento donde se toma distancia corporalmente de los padres y se acerca a los pares», explicó la psicóloga.
Fuente: Baenegocios