Brutal. Entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025, cerraron 19.114 empresas, según las estadísticas oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Esa caída se tradujo en una pérdida de algo más de 264.000 puestos de trabajo registrados.
Si se mira con lupa, la destrucción es cotidiana. Esas 19.114 empresas cerradas equivalen a casi 29 empresas por día. Son alrededor de 1,2 cierres por hora. Y la pérdida de empleo formal promedia unas 394 personas por día, es decir, unas 16 personas por hora, que dejaron de tener trabajo en el registro formal.
Mientras, el gobierno de Javier Milei insiste en una retórica pro capitalista y a favor de los empresarios. Pero la realidad muestra otra cosa: miles de empresarios debieron bajar las persianas de sus empresas, en algunos casos emprendimientos de décadas, porque no tienen rentabilidad debido a la caída del consumo doméstico. No fue magia, fue Milei.