Los camaristas de Casación Mariano Borinsky, Gustavo Hornos y Javier Carbajo terminaron de cerrar la causa por el millonario préstamo con el Fondo Monetario Internacional que tomaron Macri, Federico Sturzenegger y Luis Caputo. Los primeros dos jueces se reunían con el expresidente en secreto en la Quinta de Olivos. El tercero fue nombrado por el entonces mandatario. Ni siquiera habilitaron la vía de la Corte. El fiscal macrista Raúl Pleé había desistido de presentar un recurso de queja el último miércoles. Impunidad total.
El fallo de la impunidad
En pos por terminar de cerrar esta causa que preocupaba a Macri y al presidente Javier Milei (estaban involucrados Caputo y Sturzenegger y el propio FMI), este lunes la sala IV de Casación con los votos de Borinsky, Hornos y Carbajo resolvió:
- Rechazar “in limine” la recusación que Antonio Conrado De Martino había interpuesto contra los tres jueces, de clara relación con uno de los acusados en la causa: Muaricio Macri. Dijeron que “la recusación no encuentra sustento suficiente” y que no hay “elementos objetivos que permitan fundar razonablemente una sospecha de parcialidad de los suscriptos”.
- Rechazar “in limine” los planteos de apartamiento y recusación de De Martino contra los fiscales Pleé y Agüero Iturbe. Tampoco hicieron lugar al pedido de dictar la nulidad del dictamen de Pleé por el que de forma insólita desistió de presentar un recurso para sostener la acusación. Los fiscales son los que tienen a su cargo la acusación pública. Pleé, de clara vinculación macrista, actuó más como defensor que como fiscal y no sostuvo la línea de acción que venía teniendo el Ministerio Público Fiscal en esta causa con Picardi y Agüero Iturbe.
- Tener por desistido el recurso de queja de Pleé. Esta maniobra fue la estocada para liquidar el caso.
- No hacer lugar a la queja interpuesta de De Martino, para intentar llegar a la Corte. Para estos tres camaristas “la queja intentada no puede prosperar”. Porque fue una adhesión. “La adhesión es, por su propia naturaleza, una vía accesoria. Presupone la existencia de un recurso concedido a otro, al que puede sumarse quien tenga derecho a recurrir (art. 439 del C.P.P.N.), y su suerte queda ligada a la de ese recurso principal. En el caso, el recurso de casación del Ministerio Público Fiscal nunca fue concedido, sino declarado inadmisible por el tribunal ‘a quo’. La queja que el Ministerio Público Fiscal dedujo contra esa decisión fue luego desistida por el señor Fiscal General ante esta instancia (es decir, Pleé), en los términos del art. 443 del C.P.P.NbB. Así, no existe ni existió en estas actuaciones un recurso concedido o en trámite al cual el presentante pudiera adherir y que sostuviera su intervención ante esta Sala”.
Como si fuera poco, los tres jueces formularon “una observación” a De Martino y a su letrado patrocinante, Nicolás Corbetto Norese “a fin de que en lo sucesivo ajusten sus expresiones a las exigencias de respeto y decoro propias de la actuación judicial”. También dieron intervención “al Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, con remisión de copia de la presente y de las presentaciones efectuadas por el nombrado, a fin de que analice la actuación del letrado conforme las normas que rigen el ejercicio de la profesión”. ¿Qué sostuvieron los jueces?
Del pádel a la relación social con Macri
Dos de los jueces que firmaron el cierre definitivo de la causa por el préstamo de Macri con el FMI tienen una relación estrecha probada con el expresidente Mauricio Macri.El camarista de Casación Mariano Borinsky, como publicó El Destape en la saga de notas “Operación Olivos”, visitó en la Quinta de Olivos al menos unas 16 veces al entonces presidente. Lo hizo en secreto, sin darle aviso a sus pares. Muchos de esos encuentros se anotaron como para jugar al pádel o al tenis. Las reuniones coincidieron con la firma de fallos por parte de Borinsky a favor de Macri o en contra de sus opositores, es decir, la dirigencia kirchnerista.
La acusación que quedó sepultada
En el caso de la deuda con el FMI, que ascendió a 57.100 millones de dólares y que este lunes fue cerrado por la Casación, el fiscal Franco Picardi investigó un presunto esquema defraudatorio “pergeñado, coordinado y desarrollado —entre mayo del 2018 y septiembre del 2019— por funcionarios/as públicos/as del Poder Ejecutivo Nacional (‘PEN’) y el Banco Central de la Nación Argentina (‘BCRA’) en conjunto con agentes del sector privado”.La pesquisa tuvo 3 ejes:
- Que se tomó una deuda insostenible sin cumplir con ninguna ley;
- Que la deuda fue para la fuga “en beneficio de grupos privados concentrados y en perjuicio del erario público”;
- Que esos miles de millones de dólares se administraron de forma “discrecional y/o fraudulenta (…) imposibilitando su control transparente y su trazabilidad”.
Según la acusación, los responsables de esta maniobra fueron Macri, Caputo (ex titular del BCRA), Sturzenegger (extitular del BCRA), Santiago Bausili (actual presidente del BCRA), Nicolás Dujovne, Guido Sandleris y otros funcionarios de segunda línea.Pero Capuchetti hizo oídos sordos a los planteos del fiscal y, a la par que el gobierno de Milei corría a la Procuración del Tesoro como querellante en el caso (decreto 87/2026), archivó la causa por “inexistencia de delito” en febrero de este año.
- El incumplimiento de la Constitución, la ley de Administración Financiera, la ley de Ética Pública y resoluciones del Ministerio de Economía. Capuchetti dijo que el no cumplimiento de las leyes eran meras cuestiones formales y subsanables. Picardi la refutó afirmando que “reflejan la intención de los/as funcionarios/as del PEN y del BCRA de incumplir la normativa, a la cual se encontraban obligados/as, para obtener el crédito en un plazo sumarísimo a los fines de que el Estado se haga de divisas, que luego ellos mismos administrarían para el beneficio de unos pocos sectores concentrados y en perjuicio del patrimonio nacional”.
- Falta de intervención del Congreso Nacional.
- Falta de intervención formal del Presidente Macri.
- Falta de intervención del Jefe de Gabinete de Ministros Marcos Peña
- Falta de intervención formal del entonces Ministerio de Finanzas e incompetencia del Ministerio de Hacienda. Por la división que estableció Macri, el responsable de la deuda era el Finanzas, pero todo lo manejó Hacienda.
- Expediente simulado con posterioridad a la firma del acuerdo. Este punto es clave, ya que tomaron la deuda con el FMI sin un solo papel e hicieron a posteriori “un expediente mediante el cual se intentó emular un proceso administrativo que en verdad se encontraba por fuera de los márgenes legales”, según señaló Picardi. ad.”, cierra este capítulo Picardi.
Y la lista continúa.