La Corte Suprema revivió la derogación de la Ley de Tierras que había dispuesto el presidente Javier Milei a través del DNU 70/2023 y que había sido considerada inconstitucional por instancias inferiores. Lo hizo a través de un «engaño» procesal. Se trata de un caso impulsado por excombatientes para evitar la venta del país. Los detalles. Opinan: el abogado del CECIM-La Plata Jerónimo Guerrero Iraola, el especialista en procesos colectivos Francisco Verbic y los constitucionalistas Gustavo Ferreyra, Roberto Gargarella y Andrés Gil Domínguez.
Por esta trampa procesal, quienes actúan de acuerdo a los intereses cortesanos repiten lo que desde el Alto Tribunal hicieron trascender apenas se conoció el fallo del escándalo: que en ningún momento se abordó la cuestión de fondo y que la Corte en verdad no dijo lo que el efecto de su fallo provocó. El presidente de la Corte, Horacio Rosatti –cuyo hijo Emilio fue designado juez recientemente por Milei- y sus colegas Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti respondieron de la misma forma en que lo hicieron cuando la Corte falló en beneficio del 2×1 para genocidas: aseguraron que no dijeron lo que su fallo en verdad provoca «de hecho».En diálogo con El Destape, el constitucionalista Gustavo Ferreyra aseguró: “La Corte afirma que su fallo ‘no supone abrir juicio’ sobre el DNU 70/2023. En los hechos, lo convalida. Incurre así en una contradicción performativa: lo que la sentencia afirma queda desmentido por lo que la sentencia hace y proyecta.
La soberanía nacional
El abogado Jerónimo Guerrero Iraola resaltó que la Corte al declarar que “la soberanía ‘no es un bien jurídico colectivo’ le cerró la puerta a todos los que pretendan cuestionar la extranjerización de las tierras”.Ese tema fue analizado por los especialistas consultados para esta nota.Francisco Verbic, profesor de Derecho Procesal en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP y especialista en procesos colectivo, analizó el fallo en classactionsargentina.com y afirmó en lo relativo a la soberanía y la legitimación del CECIM: “La Cámara (Federal de La Plata) concluyó que la soberanía nacional es un bien colectivo indivisible.