El INDEC difundió los datos de pobreza e indigencia, que en la primera parte del año registraron nuevamente alzas producto de una inflación que no cede e ingresos deprimidos de los hogares. En el primer semestre, la pobreza alcanzó a más de 15 millones de personas y la indigencia a casi 3,5 millones. La cifra contrasta con las afirmaciones de Milei sobre haber «sacado de la pobreza a 14 millones de argentinos».
Los ingresos crecieron menos que las canastas
La explicación estadística que ofrece el propio INDEC está vinculada con la relación entre los ingresos monetarios de los hogares y el valor de las canastas utilizadas para establecer las líneas de pobreza e indigencia. Durante el primer semestre, el ingreso per cápita familiar aumentó en promedio 11,5 por ciento, mientras que las canastas regionales promedio se incrementaron 21,4 por ciento en el caso de la Canasta Básica Alimentaria y «19,6 por ciento» para la Canasta Básica Total.El organismo señaló que «los ingresos en el período estudiado aumentaron menos que lo que aumentó la CBT y la CBA» y que, como consecuencia de esa evolución, «tanto la tasa de pobreza como la de indigencia también aumentaron con respecto al semestre anterior». La diferencia entre la evolución de los ingresos y el costo de las canastas resulta central para comprender por qué una desaceleración de la inflación no necesariamente implica una mejora inmediata en las condiciones materiales de los hogares.El dato también muestra que el problema no se reduce a la cantidad de personas que cruzan o dejan de cruzar una determinada línea estadística. Entre quienes permanecieron debajo del umbral, la distancia respecto de la Canasta Básica Total se amplió. La brecha de pobreza de los hogares se ubicó en «35,9 por ciento» y el ingreso total familiar promedio de los hogares pobres fue de 922.755 pesos, frente a una CBT promedio de 1.440.395 pesos.Esto significa que, aun entre los hogares que el INDEC clasifica como pobres, la recuperación necesaria para superar el umbral de ingresos no es homogénea. La propia estadística oficial registra que «la distancia entre los ingresos de los hogares pobres y la CBT aumentó respecto del segundo semestre 2025», un dato que permite observar que la suba de la pobreza estuvo acompañada por un deterioro de la posición relativa de quienes quedaron por debajo de la línea.
Las diferencias regionales
El informe del INDEC también expone diferencias importantes entre las regiones. La pobreza alcanzó al 41,5 por ciento de las personas en el Noreste, al 36,7 por ciento en Cuyo, al 32,1 por ciento en el Gran Buenos Aires, al 31,5 por ciento en el Noroeste, al 30,3 por ciento en la región Pampeana y al 28,4 por ciento en la Patagonia.La indigencia presentó una distribución diferente, aunque también con fuertes disparidades: alcanzó al 10,5 por ciento de las personas en el Noreste, al 8,4 por ciento en el Gran Buenos Aires, al 7,2 por ciento en la región Pampeana, al 5 por ciento en Cuyo, al 4,3 por ciento en el Noroeste y al 4,2 por ciento en la Patagonia.El dato regional resulta relevante porque la medición nacional es un promedio construido sobre 31 aglomerados urbanos y no representa de manera uniforme las condiciones de vida de todo el territorio. Dentro del Gran Buenos Aires, además, existe una diferencia marcada entre la Ciudad de Buenos Aires y los partidos bonaerenses incluidos en el relevamiento: en la Ciudad la pobreza alcanzó al 11,1 por ciento de las personas, mientras que en los partidos del conurbano llegó al 36,9 por ciento.Con lo cual, la extrapolación al total de la población, de 46,5 millones de habitantes, podría quedar corta tomando en cuenta las diferencias de porcentajes.
Las mediciones privadas versus el INDEC
El relevamiento de pobreza que elabora la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) proyectó una tasa de 31,6 por ciento para el primer semestre de 2026, igualando el dato del mismo período del año pasado, contra el 28,2 por ciento del último semestre de 2025 y 31,6 por ciento de un año atrás.Por su parte, el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA), en base a datos del INDEC, también coincidió en que la pobreza aumentó y estimó que se ubicó en un 30 por ciento durante los primeros tres meses de 2026.Un informe de la consultora ExQuanti, elaborado a partir de datos del organismo nacional, también estimó que la pobreza volvió a subir y alcanzó a 15,1 millones de personas. El cambio de tendencia ya se había empezado a vislumbrar en el último trimestre del año pasado y se estaría reafirmando en la primera mitad del 2026. De esta manera, el país habría sumado a 2,9 millones de pobres entre octubre de 2025 y junio de este año.
(fuente: https://www.eldestapeweb.com/)