El gobierno de Estados Unidos lanzó una advertencia que genera fuerte preocupación en América Latina: Washington aseguró que está dispuesto a emprender “acciones militares unilaterales” contra los “cárteles del narcotráfico” en la región, incluso sin el respaldo de los países involucrados.
La declaración fue realizada por el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, durante la apertura de la conferencia Américas contra los cárteles, celebrada en Miami en la sede del Comando Sur de Estados Unidos. Allí advirtió que su país está preparado para pasar a la ofensiva si considera que las amenazas vinculadas al narcotráfico lo requieren.
“Estados Unidos está preparado para abordar estas amenazas e ir solo a la ofensiva si es necesario. Sin embargo, nuestra preferencia es hacerlo con ustedes, con nuestros vecinos y aliados”, afirmó el funcionario ante representantes militares y de seguridad de distintos países del continente.
Las declaraciones encendieron alarmas en la región, ya que implican la posibilidad de operaciones militares de dudosos objetivos sin el consentimiento de los Estados latinoamericanos, lo que representaría un serio riesgo para la soberanía de los países de América Latina.
Durante su intervención, Hegseth defendió la estrategia de seguridad impulsada por el presidente Donald Trump, que contempla ampliar el uso de herramientas militares para combatir organizaciones vinculadas al narcotráfico (etiqueta lo suficientemente flexible que EEUU podría aplicar a cualquier gobierno que no sea funcional a sus intereses). Bajo esa lógica, el funcionario instó a los gobiernos del continente a “ir a la ofensiva” contra lo que denominó “narcoterroristas”.
El encuentro contó con la presencia de delegaciones de seguridad de diversos países latinoamericanos, aunque se registraron ausencias significativas como las de México, Colombia y Brasil, tres actores clave en cualquier estrategia regional contra el narcotráfico.
El jefe del Pentágono también justificó el endurecimiento de la política estadounidense señalando que, durante la presidencia de Joe Biden (2021-2025), más de un millón de estadounidenses murieron por sobredosis de drogas como el fentanilo o la cocaína. Asimismo, afirmó que el negocio del tráfico de personas alcanzó en 2022 un valor de 13.000 millones de dólares.
Para Washington, el continente americano —que concentra apenas una octava parte de la población mundial— registra cerca de un tercio de los crímenes violentos del planeta, un argumento utilizado por la administración estadounidense para impulsar una estrategia más agresiva.
Sin embargo, especialistas advierten que la retórica de “guerra contra las drogas” ha sido históricamente utilizada por Estados Unidos para justificar intervenciones directas en América Latina como en el pasado se utilizo la de la lucha contra el comunismo y el terrorismo pos 2001. En ese contexto, la advertencia sobre posibles “batallas unilaterales” vuelve a poner en debate los límites del derecho internacional y el respeto a las soberanías nacionales en la región.
(fuente: https://primereando.com.ar/)