La exministra y actual senadora Patricia Bullrich, quiso hablar de las virtudes de la Reforma Laboral y dejó en claro que no tiene ni idea.
Aunque la pregunta estaba pautada de antemano, dejando el trabajo del periodista en un lugar absolutamente inútil, Eduardo Feinmann le preguntó a Bullrich si podía explicar que la reforma no era una ley esclavista.
A pesar de que en el recinto Bullrich reconoció que la ley no apunta a generar empleo sino a facilitar despidos, ahora asegura que «hay incentivos claros para todas las empresas que están trabajando en la informalidad», refiriéndose a que podrán blanquear a sus empleados.
Pero tal vez lo más llamativo del caso, sobre todo viniendo de una mujer a la que no se le conoce un sólo trabajo fuera del Estado, es que ella asegura que los obreros podrán ir a hablar con sus patrones para pedirles que los blanqueen.
De las palabras de la exministra se desprende que los empleadores seguirán sin ser obligados a blanquear a sus empleados y que seguirá dependiendo de su voluntad.
Queda claro que la ley es a favor de los empleadores y en contra de los trabajadores que perderán derechos.-
(Fuente – Diario Registrado)