Una de las mayores fabricantes de envases de vidrios terminó con un rojo de $1.978 millones. Para salir a flote concretó un fuerte recorte en su plantel laboral.
Lo cierto es que de cara al nuevo año, las perspectivas siguen siendo desafiantes, pero, según detalla en la memoria de su balance, la compañía confía en que la estabilización de la economía, la baja en las tasas de interés y una inflación más contenida le permitan recuperar parte del terreno perdido. También espera que la recuperación del consumo impulse la demanda de sus productos, aunque advierte que la competencia con productos importados seguirá siendo un factor a monitorear.
Más concretamente, Rigolleau reconoce que el 2024 fue un año de ajustes y cambios, pero se muestra optimista respecto al futuro. “Nos tocará seguir buscando competitividad en costos y diferenciales en nuestros modelos de negocio”, señala la empresa.
(fuente: https://www.ambito.com/)