Por Alfredo Guillermo Bevacqua –
El debate por la despenalización del aborto ha generado también rispideces en el seno del gobierno. Las diferencias fueron expresadas por el Ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Joaquín de la Torre, quien cargó en durísimos términos contra el ministro de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein , por la defensa de la despenalización del aborto que hizo ante el Congreso, y sin bajar el nivel de dureza, cuestionó la gestión al frente del ministerio
«Me llenó de tristeza la exposición del Ministro de Salud. Lejos de echar luz y aportar datos relevantes para enriquecer el debate como había pedido el Presidente, su discurso quedó perdido en un laberinto de estadísticas usadas tendenciosamente, cifras que no pueden ser comprobadas y ausencia de datos científicos. Incluso llegó a confundir a la audiencia igualando un embarazo no planificado con uno no deseado», sostuvo De la Torre a través de un comunicado.
«Su parcialidad generó desconcierto, haciendo creer que su postura era la postura oficial. Quienes lo escuchaban no tenían claro si estaba hablando como médico o como ministro», agregó De la Torre, en referencia al Ministro de la Nación.
Hasta allí, las declaraciones de De la Torre pueden interpretarse como un contrapunto más de los que se han dado en el debate sobre el aborto que llevaron adelante las comisiones de la Cámara de Diputados.
Salud
Pero De la Torre fue mas allá en su crítica: cuestionó los programas asistenciales del ministro Rubinstein y la merma de fondos que sufrieron varias de esas prestaciones: remedios, partos, vacunas e insumos. En otras palabras, criticó la política sanitaria de la Casa Rosada.
«En vez de preocuparse tanto por lograr aplicar las EXCEPCIONES [sic] del protocolo no punible, debería atender mejor sus OBLIGACIONES: programas que funcionan hace años para acompañar a las mujeres y a los niños en la primera infancia hoy se encuentran desfinanciados», atacó el ministro.
Y detalló: «De diciembre de 2015 a enero de 2016, se redujo drásticamente el monto que se paga por las distintas prestaciones del Plan Sumar. Por ejemplo, el control de niño sano pasó de los $120 a los $60, cifra que hoy se mantiene. Por un parto en 2014 se recibían $600, hoy $300. A esto se suma la ineficiencia en el reparto de vacunas».
«Municipios que llevaban a cabo importantes campañas, hoy no pueden hacerlas porque faltan los insumos. Algo parecido está pasando también con el Programa Remediar, que abastece de medicamentos los Centros de Atención Primaria: antibióticos comunes, remedios para la bronquiolitis o drogas que utilizan pacientes crónicos como hipertensos o con problemas de tiroides, están en falta», siguió De la Torre.
Elogios al Padre Pepe
Entre crítica y crítica, el ministro provincial elogió la postura exhibida en el Congreso Nacional por el Padre Pepe Di Paola, uno de los sacerdotes villeros de estrecha cercanía con el Papa Francisco, quien también expuso en Diputados criticando fuerte al Gobierno por su acuerdo con el FMI. Aseguró que la idea de despenalizar el aborto viene promovida por el organismo financiero, y hasta citó a Eva Perón. “El FMI es aborto y el aborto es el FMI”, al recordar que “el ex Secretario de Defensa de los EE.UU., Robert Mc Namara, responsable de los bombardeos más despiadados en Vietnam, siendo presidente del Banco Mundial, planteó entre otros puntos, aumentar los caudales de préstamos a los países pobres del Tercer Mundo bajo fuertes condicionamientos y uno de ellos no era nada más ni nada menos que el aborto”.
