Orwell fue un futurista y arriesgado escritor que con sus obras buscaba hacer eco a modo de crítica a la sociedad. Solía decir que «La libertad es el derecho a decirle a la gente aquello que no quiere oír».
¿Quién fue George Orwell?
El verdadero nombre de George Orwell es Eric Arthur Blair y nació el 25 de junio de 1903. En vida no solamente fue escritor de literatura, sino también periodista y ensayista. Es mundialmente famoso por las obras distópicas que mencioné al inicio.
Desde joven Orwell se destacó por su compromiso con la defensa de la verdad y la denuncia de la opresión política. Recordemos que creció en una época marcada por dos Guerras Mundiales. Es por ello que en la novela «1984» describe un mundo totalitario donde el gobierno controla todos los aspectos de la vida del ciudadano, e incluso va más allá dominando sus mentes.
Por su parte, «Rebelión en la granja» es una sátira que critica el poder de su época siempre desbordado por la corrupción y el peligro del autoritarismo. Para ello crea personajes basados en animales, para representar a diferentes figuras y grupos sociales. Otra de sus grandes frases es: «Existen ideas tan equivocadas que solo una persona muy inteligente podría creer en ellas».
MÁS APORTES DE GEORGE ORWELL
Sin duda, Orwell hizo una importante contribución a la literatura y su influencia en el pensamiento crítico ha trascendido incluso después de su muerte el 21 de enero de 1950, convirtiéndose en una figura significativa en el pensamiento político. Pero ¿cómo lo logró?
Aquí te dejo unos consejos propuestos por el mismo Orwell:
LAS SEIS REGLAS DE GEORGE ORWELL
Evita lo que ha sido usado: Nunca uses una metáfora, símil u otra figura retórica que estés acostumbrado a ver por escrito.
Elige la palabra más corta: Nunca uses una palabra larga donde puedas usar una corta.
Recorta todo lo que puedas: Si tienes la posibilidad de eliminar una palabra, elimínala siempre.
Escoge la voz activa: Nunca uses una voz pasiva cuando puedas usar la activa. No se trata de evitarlas siempre. A veces las voces pasivas pueden estar justificadas, pero no conviene abusar de este tipo de oraciones. Les explico de forma breve de qué se trata esto de voz activa versus voz pasiva: en una frase con voz activa es el sujeto el que realiza la acción. Por ejemplo: “El héroe blandió la espada”. El héroe es el sujeto y él es quien realiza la acción de blandir la espada. En la voz pasiva, el sujeto de la oración es el que recibe la acción. Por ejemplo, llevando la frase de antes a voz pasiva, diríamos que “La espada fue blandida por el héroe”.
Cuanto más sencillo, mejor: Nunca uses una locución extranjera, una palabra científica o un término de jerga si puedes encontrar una palabra equivalente en el inglés habitual.
(fuente: Mar de Fondo)