La suba de retenciones del Gobierno de Javier Milei trajo los primeros coletazos en el sector agropecuario. La intención de llevar los derechos de exportación a 15% a excepción de la soja, despertó interrogantes sobre su impacto económico en cada uno de los sectores. Un informe privado realizó el cálculo de cómo afectaría a cada sector.
Asimismo, en términos del Producto Interno Bruto (PIB), la recaudación proyectada para 2024 por derechos de exportación sobre el agro representaría el 1,42% del PIB, un aumento significativo del 0,73%. Por otro lado, la implementación de la suba de alícuotas llevaría esta cifra total a 1,67% del PIB, reflejando una mejora de 0,98 puntos porcentuales en comparación con 2023.
Aumento de las retenciones: cómo impactaría sector por sector
En tanto, si se concreta el plan oficial de aumentar las retenciones, diversos sectores del agro experimentarían incrementos en el aporte a las arcas del Estado. El trigo y el maíz, por ejemplo, pasarían a tributar 3 puntos porcentuales más, elevando la alícuota actual del 12%. En tanto, la carne vacuna enfrentaría un aumento de 6 puntos, desde el 9% actual. Asimismo, el girasol y la lechería verían incrementadas sus alícuotas en 8 y entre 10,5 y 8 puntos, respectivamente. Por otro lado, muchas economías regionales, que actualmente pagan 0%, pasarían directamente a tributar el 15%, detallaron desde la Fundación Mediterránea-IERAL.
Además, al analizar cada cadena agroindustrial, se observa que el aumento en el aporte no sería uniforme. Excluyendo la soja, que mantiene una alícuota inalterable del 33%, el complejo maicero y triguero, por ejemplo, experimentaría incrementos de u$s1.036 a u$s1.295 millones y de u$s309 a u$s422 millones, respectivamente. Para los cultivos menores, como la cebada, sorgo y girasol, también se prevén aumentos, mientras que el maní, considerado una economía regional, pasaría de no aportar nada a contribuir con US$ 159 millones.
Por último, en el sector cárnico, los frigoríficos enfrentarían un aumento en sus pagos de derechos de exportación, pasando de u$s267 millones a u$s445 millones. Por otro lado, los lácteos incrementarían su aporte de US$ 0 a US$ 190 millones, y en alimentos balanceados y otros sectores, el aporte aumentaría de u$s43 a u$s93 millones. Este posible escenario genera preocupación en el agro, ya que se suma a la serie de desafíos económicos que enfrenta el sector.
Fuente: Ámbito
