Sin embargo, el año pasado las productoras de libros comenzaron a resurgir. «La literatura infantil y adolescente explica mucho de este crecimiento. Es un segmento que volvió a tomar impulso a partir de la saga de Harry Potter y, a partir de allí, son cada vez más los chicos que eligen leer libros a pesar de los avances tecnológicos que han surgido en los últimos años», explica Martín Gremmelspacher, Presidente de la Cámara Argentina del Libro.
El Informe 2021 presentado en el marco de la 46 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires muestra que la producción general de novedades registradas en 2021, tuvo un crecimiento del 24 por ciento. En este punto, las ventas institucionales y la edición de instituciones públicas jugaron un papel fundamental. Sin embargo, en el sector reconocen que todavía no se alcanzan los niveles de producción prepandemia.
Cuatro de cada diez ejemplares producidos responde a ediciones institucionales realizadas por organismos públicos, especialmente ministerios de educación de distintas jurisdicciones. Además, se destacaron los 9 millones de ejemplares comprados por el Ministerio de Educación de la Nación.
También es cierto que los números aún están lejos de los registrados hace seis años atrás. En el sector editorial comercial la tirada promedio pasó de 2.700 textos en 2016 a 1.700 en 2021. La mayoría de estas novedades salieron al mercado con una tirada de apenas 1.000 ejemplares, es decir, menos de un ejemplar por cada librería del país.
Un análisis más detallado muestra cómo se acentúa la caída en la producción de la primera tirada. Casi el 40% de las novedades del sector comercial se lanzaron con una tirada que no superó los 600 ejemplares.
Libro digital
El proceso de digitalización que se aceleró con la pandemia, tiende a consolidarse, sumándose a la producción simultánea de ambos formatos. El 80% de los libros digitales provienen del papel y solo un 20% son «nativos digitales», es decir, ediciones concebidas exclusivamente en formato digital. «Los libros digitales son una herramienta más pero la realidad es que la mayoría prefiere el formato tradicional», agrega el ejecutivo.
La bibliodiversidad en término de cantidad de empresas comerciales que editan en el país creció, y la proporción de nuevos títulos producidos por pymes se mantiene estable: ocho de cada diez novedades producidas por el sector comercial están realizados por pequeñas editoriales, y solo dos por los grandes grupos.
Sin embargo, los gigantes mantienen tiradas promedios cercanas a los 4.000 ejemplares mientras en las pymes la tirada promedio es de 1.300. En relación a los ejemplares, los cinco grandes grupos editoriales concentran el 40% de lo que produce el sector comercial.
Fuente: baenegocios.com