Por Mariana Pagani (1) –
El decenio del envejecimiento saludable según la OMS
Se conmemora el 75º aniversario de las Naciones Unidas marcado por la Pandemia 2020 y el 1° de octubre, el 30º aniversario del Día Internacional de las Personas de Edad. El Covid-19 entra en escena dramática en el mundo produciendo conmoción global. Las políticas y las intervenciones sociales, económicas y en salud deben estar destinadas a crear conciencia y destinar recursos específicos a la franja etaria de mayor vulnerabilidad al coronavirus y que son los Adultos Mayores. También sería un buen momento de reflexión, preparación, estudio y respuestas destinadas a prevenir los efectos ante una próxima pandemia.
Según la OMS, el año 2020 también promoverá el Decenio del Envejecimiento Saludable (2020-2030) y ayudará a reunir a expertos de las Naciones Unidas, la sociedad civil, el gobierno y los profesionales de la salud para debatir los cinco objetivos estratégicos de la Estrategia global y el plan de acción sobre el envejecimiento y la salud, al tiempo que repasan los avances y desafíos a lo largo del camino.
La estrategia global está bien integrada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible ( ODS ), mientras que los problemas del envejecimiento tocan los 17 objetivos, especialmente el Objetivo 3 que tiene como reto «garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos en todas las edades». Como afirmó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, “actuar sobre la estrategia es un medio para que los países implementen la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y garanticen que todos los seres humanos, independientemente de su edad, tengan la oportunidad de cumplir con sus potencial en dignidad e igualdad…”
Según el informe de OMS (2020), algunos de los puntos sobre los objetivos estratégicos en el Decenio del Envejecimiento Saludable son:
<Sensibilizar sobre las necesidades especiales de salud de las personas mayores y sus contribuciones a su propia salud y al funcionamiento de las sociedades en las que viven.
<Aumentar la conciencia y la apreciación del papel del personal sanitario en el mantenimiento y la mejora de la salud de las personas mayores, con especial atención a la profesión de enfermería.
<Presentar propuestas para reducir las disparidades de salud entre las personas mayores en los países desarrollados y en vías de desarrollo, de manera que «nadie se quede atrás».
<Aumentar la comprensión del impacto de la COVID-19 en las personas mayores y su impacto en las políticas, la planificación y las actitudes del cuidado de la salud.
Recuperado de:https://www.ar.undp.org/content/argentina/es/home/library/human_development/INDH2017/
El 14 de diciembre de 1990, la Asamblea General de las Naciones Unidas, a través de la resolución 45/106, designó el 1 de octubre Día Internacional de las Personas de Edad.
Anteriormente a esto, existían iniciativas como el Plan de Acción Internacional de Viena sobre el Envejecimiento, que fue adoptado por la Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento en 1982 y que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó ese mismo año. En 1991, la Asamblea General (por la resolución 46/91) adoptó los Principios de las Naciones Unidas para las personas mayores.
En 2002, la segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento adoptó el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento, para responder a las oportunidades y desafíos del envejecimiento de la población en el siglo XXI y para promover el desarrollo de una sociedad para todas las edades. Todas estas citas y declaraciones resultan cada vez más esenciales teniendo en cuenta los cambios a los que nuestras sociedades se exponen. La composición de la población mundial ha cambiado drásticamente en las últimas décadas. Según la OMS, entre 1950 y 2010, la esperanza de vida en todo el mundo aumentó de 46 a 68 años. A nivel mundial, había 703 millones de personas de 65 años o más en 2019. La región de Asia oriental y sudoriental albergaba el mayor número de personas mayores (261 millones), seguida de Europa y América del Norte (más de 200 millones). Durante las próximas tres décadas, se estima que el número de mayores aumente a más del doble, llegando a más de 1 500 millones de personas en 2050. Todas las regiones verán un aumento en el tamaño de la población mayor entre 2019 y 2050.El mayor incremento en cifras (312 millones) se producirá en Asia oriental y sudoriental, pasando de 261 millones en 2019 a 573 millones en 2050. Mientras, el aumento más rápido en el número de personas mayores se espera en África septentrional y Asia occidental, pasando de 29 millones en 2019 a 96 millones en 2050 (226% de incremento).
El segundo aumento más rápido se prevé para África subsahariana, donde la población de 65 años o más podría crecer de 32 millones en 2019 a 101 millones en 2050 (218%). Por el contrario, se espera que el incremento sea relativamente pequeño en Australia y Nueva Zelanda (84%), Europa y América del Norte (48%), regiones donde la población ya es significativamente mayor que en otras partes del mundo. Los países en desarrollo albergarán más de dos tercios de la población de edad avanzada del mundo (1 100 millones) en 2050. Sin embargo, se prevé que el aumento más rápido se produzca en la división de los países clasificados como países menos adelantados, donde el número de personas de 65 años o más podría pasar de 37 millones en 2019 a 120 millones en 2050 (225%).
Recuperado de: https://www.who.int/features/2013/ghana-living-longer/es/
La Década del Envejecimiento Saludable (2020-2030) es una oportunidad para reunir a los gobiernos, la sociedad civil, las agencias internacionales, los profesionales, la academia, los medios de comunicación y el sector privado durante diez años de acción concertada, catalizadora y colaborativa para mejorar las vidas de las personas mayores, sus familias y las comunidades en las que viven.
El envejecimiento de la población está a punto de convertirse en una de las transformaciones sociales más importantes del siglo XXI, con implicaciones para casi todos los sectores de la sociedad, incluidos los mercados laborales y financieros, la demanda de bienes y servicios, como la vivienda, el transporte y la protección social, así como estructuras familiares y lazos intergeneracionales.
Recuperado de: https://www.un.org/es/observances/older-persons-day
Red Mundial de la OMS de Ciudades y Comunidades Adaptadas a las Personas Mayores.
Acerca de la Red
Cada vez más ciudades y comunidades en todo el mundo están tratando de dar una mejor respuesta a las necesidades de sus residentes de la tercera edad.
La Red Mundial de la OMS de Ciudades y Comunidades Adaptadas a las Personas Mayores se estableció para fomentar el intercambio de experiencia y el aprendizaje mutuo entre ciudades y comunidades de todo el mundo. Cualquier ciudad o comunidad que quiera unirse a la Red y esté comprometida con la creación de entornos urbanos integradores y accesibles en beneficio de su población de edad avanzada, es bienvenida. Las ciudades y comunidades de la Red tienen diferentes dimensiones y están ubicadas en distintas partes del mundo. Sus esfuerzos por adaptarse mejor a las personas mayores se dan en contextos culturales y socioeconómicos muy diversos. Lo que todos los miembros de la Red tienen en común es el deseo y el compromiso de crear entornos urbanos físicos y sociales que favorezcan un envejecimiento saludable y activo y una buena calidad de vida para sus residentes de más edad.
Las actividades de la OMS
Mediante la Red, la OMS facilita una plataforma mundial para intercambiar información y apoyarse mutuamente, compartiendo experiencias. Es más, la OMS ofrece orientación y promueve la adquisición de conocimientos sobre cómo evaluar el grado de adaptación de una ciudad o comunidad a las personas mayores, cómo integrar una perspectiva que tenga en cuenta a estas personas en la planificación urbana y cómo crear entornos citadinos adaptados a las mismas.
Recuperado de:https://www.who.int/ageing/projects/age_friendly_cities_network/es/
(1) Marina Isabel Pagani, – Docente investigadora y docente de cátedra en Facultad de Ciencias Médicas en Universidad de Concepción del Uruguay. Prof. en Biología, Espec. en Educac. Sup. y Nuevas Tecnologías, Espec. En Políticas Socioeducativas, Diplomada en Neurociencias y Doctoranda del Segundo año de Doctorado en Ciencias Médicas de Facultad de Barceló, CABA.
¿Qué repercusiones tiene el envejecimiento mundial en la salud pública?
P: ¿Qué repercusiones tiene el envejecimiento mundial en la salud pública?
R: Entre 2015 y 2050, la población mundial mayor de 60 años casi se duplicará y pasará de 900 millones a 2000 millones en 2050. Para 2050, un 80% de todas las personas mayores vivirá en países de ingresos bajos y medianos.
Ese cambio demográfico tiene varias consecuencias para la salud pública. Gozar de buena salud es fundamental para que las personas mayores mantengan su independencia y puedan tener un lugar en la vida familiar y en su comunidad. Cuidar la salud a lo largo de la vida y prevenir la enfermedad pueden evitar o retrasar la aparición de enfermedades crónicas y no transmisibles, como las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer.
Pero esas enfermedades también deben ser detectadas y tratadas a tiempo con el fin de reducir al mínimo sus consecuencias; además, quienes padezcan una enfermedad avanzada necesitarán cuidados y un apoyo adecuados de forma prolongada. El mejor modo de prestar esos servicios es mediante un sistema integral de atención primaria.
La acción de salud pública también puede apoyarse en la capacidad de los mayores. Por ejemplo, la creciente población mundial de personas mayores desempeña un papel fundamental a través del voluntariado, transmitiendo su experiencia y conocimientos, ayudando a sus familias en el cuidado de sus miembros y aumentando su participación en la fuerza de trabajo remunerada.
Preguntas y respuestas en línea (OMS, 27 de septiembre de 2015).
Recuperado de:
