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Calles con Historia: Don Hipólito

Por Jorge Héctor Bonvín    -.

Juan Hipólito del Sagrado Corazón de Jesús Yrigoyen, un porteño nacido el 13 de Julio de 1852 y fallecido en la misma ciudad el 3 de Julio de 1933, fue primero en varios acontecimientos de nuestro país. Fue el primer presidente en ser elegido democráticamente por el sufragio secreto y obligatorio masculino, el primer presidente radical y fue el primero en sufrir los golpes de estados que se sucedieron y que –felizmente- terminaron en 1983 cuando asume Raúl Alfonsín. Nuestra ciudad le ha rendido homenaje dándole su nombre a un importante boulevard, lo hizo con la ordenanza 1206 del 1 de diciembre de 1941.

El 12 de junio de 1910 el Colegio Electoral proclama la fórmula Roque Saenz Peña – Victorino de la Plaza como presidente y vice de la Nación. Saenz Peña se encontraba en Europa por lo que debió viajar de urgencia a Argentina. Será presidente hasta 1914, año en que fallece, siendo reemplazado por el vicepresidente. Victorino de la Plaza era un salteño que había estudiado en el Colegio del Uruguay, a donde llegó becado por Urquiza. Su madre vendía empanadas en Salta, lo que habla de la importancia y la movilidad social que tiene la educación.

La situación de Saenz Peña al asumir no era muy cómoda, el partido al que pertenecía venía de varios problemas con un desgaste producto de los muchos años en el poder. Saenz Peña era un integrante más de lo que se conoció como Generación del 80, un grupo que  exterminó a los dueños de la tierra para incorporar hectáreas que repartió en unos pocos terratenientes, modernizó el país, privilegió la llegada de los inmigrantes y produjo una brutal concentración de la riqueza en unas pocas manos.

Al finalizar el gobierno de Nicolás Avellaneda, asume el primer y más importante integrante de la llamada Generación del 80, Julio Argentino Roca quien sería dos veces presidente, luego Miguel Juarez Celman, Carlos Pellegrini, luego Luis Saenz Peña, padre de Roque, Juan Evaristo Uriburu, nuevamente Roca, Manuel Quiroga, José Figueroa Alcorta. Habían transcurridos 50 años de un gobierno conservador representado por un único partido, el Autonomista.

Al asumir su presidencia Saenz Peña convoca a Irigoyen como uno de los líderes de la oposición y le propone que abandone la vía revolucionaria y él se comprometía a la sanción de la tan deseada ley electoral. Irigoyen dirá que “lo único que la UCR reclamaba eran comicios honorables garantidos, sobre la base de la reforma electoral”, para agregar que “el doctor Saenz Peña, no había pensado en esas forma de inmediato, sino a la concurrencia de la UCR a la labor de gobierno que iba a presidir”.

Nace así la Ley Saenz Peña o ley 8.871 que instauró en la Argentina el voto universal, secreto y obligatorio, pero solo para los varones. Para que las mujeres voten habrá que esperar hasta 1947 la llamada Ley Evita.

Con este nuevo sistema se realizaron las elecciones el 2 de abril de 1916 triunfando la fórmula Irigoyen – Pelagio Luna con 339.332 votos, seguidos por los conservadores Rojas y Serú con 153.406, los demócratas progresistas De la Torre-Carbó con 123.637 votos y 52.895 los socialistas Justo – Repetto. Sin embargo obtenía el 45% de los votos, sin mayoría en el parlamento y con muchas provincias y la Suprema Corte en manos de los conservadores.

Fue así que su gobierno se caracterizó por la fuerte oposición conservadora, sin embargo impulsó una avanzada legislación laboral “como el reglamento del trabajo ferroviario y del trabajo a domicilio; la ley de jubilaciones de empleados ferroviarios y de obreros y empleados de empresas particulares de servicios públicos; las leyes de Salario Mínimo y de Contrato Colectivo de Trabajo; el código de Trabajo de 1921, que legalizaba el derecho a huelga: el Código de Previsión Social de 1922 y la conciliación y arbitraje obligatorios”, señala Felipe Pigna.

Entre las muchas conquistas de este período, en defensa de lo nacional, solo basta un ejemplo. En 1922 se crea Yacimientos Petrolíferos Fiscales poniendo al frente al ingeniero Enrique Mosconi, uno de los más recordados defensores de la Nación, quien señalara que “La propiedad del subsuelo es un derecho inalienable del país».

El 12 de agosto de 1928, Irigoyen es reelecto como Presidente acompañado ahora en la vice presidencia por Francisco Veiró. El triunfo le dio primacía en la Cámara de Diputados, pero su problema seguían siendo las provincias en donde no hacía pie y tenía la Cámara de Senadores totalmente en contra.

Las cosas vendrán mal para el presidente en este segundo período, la gran depresión de 1929 fue terrible para el país, su partido se encontraba dividido y la oposición se hacía cada vez más fuerte. Incluso el 24 de diciembre de 1929 un anarquista, Gualterio Marinelli, atentó contra el Presidente disparando cinco tiros contra su automóvil.

En 1930 se produje el golpe de estado, no era el primero pero si el primero en tener éxito, encabezado por José Félix Uriburu. Finalizaba así un período muy rico de nuestra historia que le había dado a los trabajadores visibilidad, a partir de ahora, “ya no les sería tan fácil a los dueños del poder manejar el país como si fuera una estancia”, diría Pigna y sus ideas reverdecerían y crecerían años después con la llegada de Juan Domingo Perón al poder.

  • Jorge Hector Bonvín es el autor del libro “Calles con Historia” que editara la Municipalidad de Concepción del Uruguay en mayo de 2019

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